Índice de Confianza del Consumidor

Subgerencia de Cuentas Nacionales y Coyuntura

2026-06-29

Introducción

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) mide la percepción de los hogares sobre la situación económica del país y del propio hogar, sintetizando el grado de optimismo o pesimismo respecto a las condiciones actuales y las expectativas de corto plazo. Este indicador se construye a partir del módulo de “Consumidor” de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU), levantada mensualmente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Hasta febrero de 2020, el ICC se calculaba con información de cinco ciudades: Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato y Machala. Desde junio de 2020, su cobertura se amplió a nivel nacional, con desagregación por área urbana y rural. La metodología vigente fue publicada en julio de 2025 y puede consultarse en el siguiente documento metodológico: Cuaderno 144.

La estimación del ICC para mayo de 2026 se basó en información recopilada de 8.733 hogares a nivel nacional. En ese mes, el índice se ubicó en 36,40 puntos, con un Indicador de Situación Presente de 36,20 puntos y un Indicador de Situación Futura de 36,80 puntos, lo que sugiere una valoración relativamente más favorable de las expectativas frente a las condiciones actuales. En términos interanuales, el ICC disminuyó 2,02 puntos respecto a mayo de 2025, al pasar de 38,42 a 36,40 puntos.

Tabla 1. Indicadores de Confianza del Consumidor

Resultados a mayo de 2026

Indicador Global Indicador de Situación Presente (ISP) Indicador de Situación Futura (ISF)
36,40 36,20 36,80

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

Figura 1

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

Figura 2

Nota: Los puntos azules y amarillos que aparecen en cada mes corresponden a la media estimada del ICC para ese período, calculado a partir de los valores observados en la muestra mensual de hogares. Las líneas que acompañan a cada punto representan los intervalos de confianza. Estos intervalos permiten visualizar la precisión de las estimaciones y la variabilidad inherente al procedimiento muestral de la encuesta.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

Los valores resaltados en color amarillo indican los meses en que la variación de las medias muestrales del ICC presenta un cambio estadísticamente significativo respecto al mes anterior. Por el contrario, los valores en color azul corresponden a los meses en los que no se observan diferencias estadísticamente relevantes y las oscilaciones del índice se ubican dentro del margen de incertidumbre propio del diseño muestral. En conjunto, esta evidencia sugiere que, en la mayoría de los casos, los ajustes en la confianza del consumidor responden a movimientos de baja magnitud, coherentes con un entorno de relativa estabilidad más que con quiebres abruptos en la percepción de los hogares.

Para profundizar en los aspectos metodológicos del procedimiento de prueba de significancia y los criterios empleados, se sugiere revisar la metodología adoptada, la cual corresponde a la utilizada por el INEC. El documento puede consultarse en el siguiente enlace: Pruebas de significancia estadística.

A. Índice de Confianza del Consumidor a nivel nacional y por área

En mayo de 2026, el ICC presentó diferencias según el área de residencia de los hogares. Mientras en el área urbana la confianza se ubicó en niveles relativamente más bajos, en el área rural se observó una percepción menos desfavorable de la situación económica, tanto en la valoración del presente como en las expectativas de corto plazo.

La desagregación por componentes confirma este patrón. A nivel nacional, el Indicador de Situación Presente se situó en 36,20 puntos y el Indicador de Situación Futura en 36,80 puntos. En el área urbana, estos indicadores alcanzaron 35,80 y 36,60 puntos, respectivamente; mientras que en el área rural se ubicaron en 37,18 y 37,29 puntos. En conjunto, estos resultados muestran que la lectura de la coyuntura económica no es homogénea entre los hogares del país.

Los resultados detallados del ICC por área de residencia se presentan en la Tabla 2 y en la Figura 3.

Tabla 2

Tabla 2. Indicadores de Confianza del Consumidor por área de residencia

Puntos, mayo 2026

Indicador de Situación Presente Indicador de Situación Futura ICC global
Nacional 36,20 36,80 36,40
Urbano 35,80 36,60 36,07
Rural 37,18 37,29 37,22

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

Figura 3

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

B. Índice de Confianza del Consumidor y sus indicadores presente y futuro

El desglose del ICC de mayo de 2026 por tipo de indicador confirma que las expectativas continúan ubicándose por encima de la percepción sobre la coyuntura actual. A nivel nacional, el indicador de situación futura se sitúa en un nivel superior al de situación presente, lo que sugiere que los hogares siguen asignando un margen de mejora al escenario de corto plazo, aun cuando su evaluación del momento actual es más contenida. Las variaciones mensuales del índice se mantienen dentro de un rango similar, coherente con un ajuste gradual de las percepciones en un entorno de estabilidad relativa más que con cambios abruptos en la confianza. En este contexto, el componente de expectativas continúa actuando como un ancla relativamente más favorable, mientras la valoración del presente se mantiene más débil.

Desde la perspectiva estadística, los intervalos de confianza de las estimaciones respaldan esta lectura: los cambios observados deben interpretarse como oscilaciones de baja magnitud, compatibles con un escenario de estabilidad relativa en la confianza del consumidor, más que con un punto de quiebre en su evolución reciente (Figura 2).

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

C. Índice de Confianza del Consumidor y sus componentes

El análisis del ICC de mayo de 2026 se complementa con la revisión de los tres bloques que lo conforman: la situación económica del hogar, la percepción sobre la economía del país y la forma en que los hogares asignan sus recursos al consumo. Esta desagregación permite identificar en qué ámbitos se concentra la mayor parte de las preocupaciones y qué dimensiones conservan un margen relativamente mayor de optimismo.

En el primer bloque se recoge la valoración que hacen los hogares de su propia situación económica, tanto en el presente como en el horizonte de los próximos tres meses. El segundo bloque se enfoca en la evaluación del desempeño de la economía nacional y del mercado laboral. Finalmente, el tercer bloque examina la distribución del gasto familiar entre rubros esenciales y discrecionales, así como las expectativas de ajuste en cada uno de ellos.

A. Situación del Hogar

En mayo de 2026, las respuestas de los hogares sobre su situación económica muestran un predominio de estabilidad, pues la mayoría declara que sus condiciones no variaron frente al mes anterior, con un grupo menor que reporta mejoras y una proporción algo mayor que percibe deterioro. Este balance apunta a una percepción ligeramente más negativa, aunque sin cambios generalizados.

En cuanto a las expectativas a tres meses, también predomina la idea de continuidad. La mayoría anticipa que su situación económica se mantendrá similar a la actual, mientras que grupos más acotados proyectan avances o empeoramientos. En conjunto, los resultados reflejan un entorno donde no se esperan transformaciones bruscas en el corto plazo, pero sí se manifiesta cautela respecto a la posibilidad de mejoras significativas.

Figura 5

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

B. Situación del País

En mayo de 2026, la valoración de los hogares sobre la economía del país continúa siendo más crítica que la que tienen sobre su propio entorno inmediato. Una proporción importante considera que la situación económica nacional se ha deteriorado respecto al mes previo, mientras que los grupos que perciben estabilidad o mejora siguen siendo minoritarios. Esta distribución sugiere un contexto en el que los riesgos macroeconómicos y las incertidumbres inciden de manera significativa en la formación de las expectativas.

Figura 6

En mayo de 2026, el 39,37% de los hogares consideró que la situación económica del país se mantuvo estable respecto al mes anterior, el 4,12% percibió una mejora y el 56,51% señaló un deterioro. En cuanto a las expectativas para los próximos tres meses, el 47,98% anticipa que la economía nacional permanecerá estable, el 4,50% espera una mejora y el 47,51% prevé un deterioro de los hogares.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

Figura 7

En mayo de 2026, alrededor de la mitad de los hogares reporta que las condiciones para conseguir o mejorar un empleo se han vuelto más adversas, mientras que solo un grupo reducido percibe una mejora en el corto plazo. En términos de expectativas, la proporción de encuestados que anticipa un deterioro del entorno laboral supera claramente a la de quienes esperan una mejora, y el segmento que prevé estabilidad se mantiene en un nivel intermedio. Este patrón de respuestas contribuye a moderar la confianza y a reforzar comportamientos precautorios en materia de consumo e inversión de los hogares, en un contexto donde la capacidad de generación de empleo continúa siendo percibida como frágil.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

C. Destino recursos para el consumo del hogar

Figura 8

La información de mayo de 2026 confirma que los hogares priorizan el gasto en bienes esenciales, en particular en alimentos, mientras reducen o postergan los rubros asociados al consumo discrecional. En el caso de los alimentos, la mayoría de los hogares señala que su gasto se mantiene estable, aunque una proporción significativa reporta aumentos, lo que sugiere presiones sobre el presupuesto familiar atribuibles al encarecimiento de este rubro.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

Figura 9

En el rubro de entretenimiento predomina una mayor contención del gasto: la categoría de estabilidad concentra la mayor parte de las respuestas, seguida por quienes declaran reducciones, mientras que los hogares que reportan incrementos son un grupo reducido. Las expectativas a tres meses apuntan a la prolongación de este patrón, consistente con un escenario de confianza limitada y una priorización del consumo básico sobre el gasto discrecional.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos

Figura 10

En los rubros de vestimenta y electrodomésticos predomina una mayor contención del gasto: en ambos casos, la categoría de estabilidad concentra la mayor parte de las respuestas —en torno al 60%—, mientras que los hogares que reportan incrementos representan un grupo reducido. La reducción del gasto es más marcada en electrodomésticos que en vestimenta, lo que refleja una mayor postergación de compras de mayor valor. Las expectativas a tres meses sugieren la prolongación de este patrón, con una leve acentuación de la tendencia a reducir el gasto en electrodomésticos, consistente con un escenario de confianza limitada y priorización del consumo básico.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos