Su evolución económica en 1995 se reflejó en un menor nivel de actividad frente al año anterior, presentando una tasa de crecimiento muy inferior al promedio de la OCDE. En este resultado influyó decisivamente el comportamiento adverso de dos de las economías más grandes de la región, mientras que casi todos los restantes países exibieron crecimientos similares a los registrados en períodos recientes, sustentados en la expansión de la demanda y en el ingreso de recursos financieros desde el exterior.
El PIB de la región aumentó sólo en 0.6%, interrumpiéndose la recuperación iniciada a partir de 1991, lo que determinó la reducción en 1.1% del producto por habitante, contrastando con el aumento de los cuatro años anteriores. La inflación, por su lado, experimentó un descenso generalizado y significativo al situarse en 25%, luego de registrar niveles de 890% y 340% en 1993 y 1994, respectivamente.
La reducción del crecimiento económico impactó negativamente en el mercado laboral; la tasa de desempleo regional pasó de 6.4% al 7.4%, entre 1994 y 1995, deterioro no registrado desde 1980.
En el frente externo destacó la continuada expansión de las exportaciones ya que en valor aumentaron el 23%, incremento no observado desde 1980. A más de las cotizaciones elevadas de los productos básicos que permitieron una mejora en la relación de intercambio, el comercio regional se vio favorecido también por el progresivo y mayor intercambio intrarregional, pues la relación exportaciones intrarregionales/ exportaciones totales ascendió de 16.7% en 1994 a 17.5% en 1995.
No obstante el mejor desempeño del comercio de bienes y servicios, la cuenta corriente siguió presentando un déficit aunque sustancialmente menor al de 1994. Por su lado, el ingreso de capitales se redujo frente a los niveles de los tres años anteriores. La crisis mejicana fue uno de los determinantes de esta tendencia.
La deuda externa aumentó en 7.5%, pero gracias al notable incremento de las exportaciones, el coeficiente deuda/exportaciones declinó nuevamente, y al representar el 221% se asimiló al observado en el bienio 1979-1980, previo a la crisis de 1982.
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| Producto Interno Bruto | Producto Interno Bruto por habitante
| Indice de Precios al Consumidor
| Relación de precios del intercambio de bienes
| Exportaciones de bienes FOB; tasa de variación del índice de quantum
| Importaciones de bienes FOB; tasa de variación del índice de quantum
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FUENTE: CEPAL
De manera general, se observa que el propósito de obtener la estabilidad de los precios continuó siendo prioritario en la región. La persistencia para lograrlo determinó que las políticas monetarias oscilaran entre la prudencia y la restricción y, con ciertas excepciones, la mayoría de países mantuvieron los esquemas cambiarios vigentes en 1994. El resultado fiscal de los países de la región es variado; en algunos casos la política fiscal se concentró en mantener equilibrio en las cuentas fiscales, mientras que en otro grupo de países las finanzas públicas se deterioraron.
En 1995 la solvencia del sistema financiero fue amenazada en varios países, consecuencia de problemas de origen interno, como la iliquidez del sistema, o de problemas externos, como la disminución del flujo neto de capitales privados.
Las reformas estructurales se concentraron en los sistemas de pensiones y financiero, especialmente en lo que se refiere a supervisión, y en la apertura comercial. El proceso de privatización, que había experimentado un fuerte desarrollo a partir de 1990, en 1995 perdió vigor, detectándose una disminución en el traspaso de empresas públicas al sector privado.