Luego de largas negociaciones, en 1995 el Congreso Nacional aprobó las negociaciones realizadas por el Ecuador, en perspectiva a su admisión como Miembro Pleno de la Organización Mundial del Comercio (OMC). De esta manera se cumplió uno de los objetivos gubernamentales, que apuntaba a la modernización del comercio exterior y a la reconversión de la economía nacional. En adelante, el Ecuador deberá respetar las normas establecidas a nivel multilateral y aprovechará las desgravaciones negociadas por los países en el marco de la Ronda Uruguay del GATT.
La optimización de las condiciones de la adhesión exige consolidar la estabilización macroeconómica y un esfuerzo renovado de los distintos agentes productivos, trabajadores y empresarios, que en adelante deben desempeñarse en una economía globalizada y competitiva. Las negociaciones garantizan adecuadas condiciones de protección a los distintos sectores productivos.