2.2 La nueva política cambiaria : hacia un mercado
unificado y de libre convertibilidad
La nueva política cambiaria se orientó en primera instancia
a romper con el componente inercial en la conformación de las expectativas
de inflación ; una vez conseguido este objetivo, luego del ajuste
de septiembre de 1992, se buscó un alineamiento real en el precio de la
divisa, utilizando para el efecto, primero, el mecanismo de la flotación
regulada y, más tarde, el establecimiento de una ruta para la evolución
esperada del tipo de cambio, a través de las denominadas bandas cambiarias
El alineamiento del precio de la divisa consideró la evolución
esperada en el índice de precios, el grado de volatilidad frente a shocks
externos, los requerimientos de activos externos, la reducción del riesgo
asociado a la incertidumbre sobre su trayectoria futura ; pero, siempre,
evitando caer en una apreciación del sucre.
Paralelamente, el Gobierno aceleró el proceso de liberalización
del comercio exterior mediante la racionalización e importante reducción
del arancel de importaciones, conjuntamente con la eliminación de todo
tipo de restricciones administrativas o cambiarias al intercambio de bienes
y servicios con el exterior. En enero de 1995 entró en vigor el Arancel
Externo Común de los países andinos, y se renovaron los acuerdos comerciales
bilaterales firmados con Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Argentina ;
se firmaron acuerdos de Zonas de Libre Comercio con Colombia y Bolivia
en 1992 y con Venezuela en 1993 y se prosiguen gestiones para lograr un
mayor comercio con el MERCOSUR. Las gestiones para participar en la creación
de una zona americana de libre comercio también han continuado.
Asimismo, se realizaron las negociaciones pertinentes
para el ingreso del Ecuador a la Organización Mundial de Comercio (OMC).
El Congreso Nacional aprobó en el mes de diciembre de 1995 los compromisos
asumidos por el Grupo Especial conformado para el efecto. Los beneficios
potenciales del acceso a mercados que derivan de las negociaciones podrán
aprovecharse a condición de mejorar estándares y lograr una productividad
que permita beneficiarse de las rebajas arancelarias acordadas al término
de la Ronda Uruguay, lo que exige el concurso de empresarios y trabajadores
en un contexto de estabilidad macroeconómica, a fin de captar mercados
sobre la base de ganancias duraderas de productividad y eficIencia.
En este mismo contexto se profundizó el régimen abierto
en materia de inversión extranjera, lo que implicó eliminar ciertas autorizaciones
previas que estaban aún vigentes, las restricciones a la remisión de utilidades
y el establecimiento de un tratamiento igualitario para los inversionistas
nacionales y extranjeros.