capítulo 3

LA ECONOMIA ECUATORIANA EN 1995: NUEVOS ESFUERZOS POR LA ESTABILIZACION



3.1 La gestión macroeconómica en 1995


3.1.3 La evolución sectorial

Según los resultados obtenidos para 1995, el sector agropecuario habría sido el más dinámico, pues su contribución al crecimiento del PIB fue del 23.3%, frente al 15.3% del año anterior; su importancia relativa mejoró a expensas de la disminución de la actividad petrolera y de la industria manufacturera, cuyas contribuciones son de 23.3%, en el primer caso y de 14.4%, en el segundo.

A pesar de la crisis que el sector financiero enfrentó en 1995, su importancia relativa en el crecimiento del PIB mejoró, habiéndose calculado en 17.4% durante 1995. Por otro lado, la contribución de la electricidad, gas y agua y de la construcción se redujeron significativamente.

Al analizar las tasas de variación, se observa que la agricultura, caza y pesca habría crecido en 3.2% en 1995; la rama banano, café y cacao es la más dinámica (5.7%), pues a pesar de los problemas enfrentados en 1995, la mejor calidad de la fruta ecuatoriana la convierten en la de mayor demanda, por lo que el Ecuador sigue siendo el principal exportador mundial del producto.

Gráfico No. 1

1995: CONTRIBUCIÓN AL CRECIMIENTO DEL PIB, POR RAMAS



La rama petróleo y minas experimentó un crecimiento de 3.8%, influenciado básicamente por la refinación de petróleo (11.1%), pues la producción de petróleo crudo prácticamente se estanca (0.5%). Cabe anotar que el aumento de la producción de las industrias de la refinación obedeció a la necesidad de disponer de una mayor cantidad de derivados que posibilite abastecer a las plantas generadoras de energía termoeléctrica.

La industria manufacturera en conjunto registró una tasa de variación de 2.2%, lo que significa una desaceleración del ritmo de crecimiento con respecto al del año anterior (4.4%); los problemas que el país enfrentó a lo largo del año impidieron un normal desarrollo de las actividades productivas.

La rama electricidad, gas y agua experimentaría una reducción en la tasa de evolución del valor agregado (-3.7); la drástica disminución de la generación hidroeléctrica determinó la puesta en marcha de plantas de emergencia y la generación de energía térmica, con el consiguiente incremento de los costos de producción.

Por otro lado, la paralización de los créditos bancarios de inicios a año, así como el elevado costo del dinero que prevaleció durante todo el año de 1995, hizo que la construcción experimente una tasa de variación negativa en su valor agregado (-1.4%).

El sector comercio y hoteles habría tenido una tasa de variación de 2.2%; en fin, el sector financiero continuaría registrando altos índices de crecimiento, principalmente por el elevado margen existente entre tasas de interés pasivas y activas.