1. La
estimación del modelo econométrico empleado para
establecer los determinantes macroeconómicos del nivel
y comportamiento de la tasa pasiva de libre contratación
hasta 90 días de vencimiento, permite afirmar:
1.1
El riesgo cambiario y la expectativa de devaluación son
las variables claves para explicar el nivel y la evolución
de la tasa pasiva referencial. Ambas afectan positivamente al
nivel de la tasa y registran un comportamiento bastante similar
a esta última.
1.2
Una política monetaria contractiva, a través de
la colocación de BEMs, incrementaría las tasas de
interés. No obstante, la evolución de esta variable
en el tiempo no justifica el alto nivel alcanzado por la tasa
pasiva referencial.
1.3
Los riesgos país y bancario están relacionados en
forma directa con la tasa pasiva. La disminución del riesgo
país requeriría de un conjunto de condiciones de
estabilidad en los diversos ámbitos del convivir nacional
y de la reducción de la tasa de interés doméstica
cubierta y no cubierta. En cambio, la disminución del riesgo
bancario podría ser alcanzada a través de un mejor
control de ciertos indicadores que proveen información
a los agentes económicos sobre la solvencia del sistema
bancario.
2.
De las anteriores conclusiones se derivan las siguientes implicaciones
de política:
2.1 El papel del manejo cambiario: una devaluación reduciría las tasas de interés tanto por la atenuación de las expectativas de devaluación futura como por la disminución del riesgo cambiario. En el actual esquema de bandas se debería entonces incrementar el valor de la paridad central así como la pendiente de la banda.
2.2 Un
control más rígido de la política fiscal
ayudaría a reducir las tasas de interés al atenuar
la necesidad de mayor control monetario en base al aumento de
los saldos de BEMs.
2.3
La disminución del riesgo bancario podría ser alcanzada
a través de un control más eficiente de ciertos
indicadores, como porcentaje de cartera vencida, que proveen información
a los agentes económicos sobre la solvencia del sistema
bancario. Finalmente, en cuanto al riesgo país, su disminución
requeriría de un conjunto de condiciones de estabilidad
en los diversos ámbitos del convivir nacional y de las
relaciones internacionales.
3. La
brecha entre el margen financiero observado y el de "equilibrio",
y, por ende, entre la tasa activa observada y de "equilibrio"
(estimados conforme a la metodología señalada en
el presente informe), tendió a reducirse entre junio de
1993 y febrero de 1995, lo que reflejaba un esfuerzo del sistema
bancario por mejorar su eficiencia en el proceso de intermediación
financiera. No obstante, a partir de ese momento se nota una tendencia
creciente de dicha brecha, debido probablemente a la intención
del sistema bancario por cubrirse de los incrementos de los costos
de captación durante los días del conflicto.
4. En
cuanto a la estructura de los plazos de las captaciones y colocaciones
de recursos financieros intermediados, se ha notado un desfase
importante, pues mientras en las captaciones predominan plazos
inferiores a 30 días, las colocaciones se concentran en
vencimientos comprendidos entre 30 y 175 días. Incluso,
entre enero de 1992 y mayo de 1995, se observa un aumento importante
de la participación de los préstamos concedidos
a más de 176 días, en el total de colocaciones.
El desfase observado en la estructura de plazos de vencimiento de colocaciones y captaciones, implica un mayor riesgo de liquidez para los intermediarios financieros, lo que habría impulsado a los bancos a captar recursos con mayores costos para cubrir sus desfases de liquidez. Esta situación podría haber contribuido al aumento de las tasas activas de interés y, a su vez, impedido que el margen financiero alcance el nivel de "equilibrio".