Tal como se aprecia en el gráfico
anterior, la tendencia a la baja de la tasa de inflación
no fue acompañada por una reducción concomitante
en las tasas de interés. Esto lleva a pensar que existen
otros factores que determinan el comportamiento de éstas.
A continuación se analizan una serie de hipótesis
sobre los determinantes de la tendencia de las tasas de interés.
a) En primer lugar, se podría
argumentar que la política monetaria habría sido
restrictiva, generando con ello presiones alcistas en la tasa
de interés. Tal como se indicó previamente, la acción
del Banco Central del Ecuador se ha concentrado en la compra y
venta de Bonos de Estabilización Monetaria, como instrumento
regulador de la liquidez del sistema.
b) Las expectativas de inflación
podrían estar positivamente correlacionadas con los niveles
observados de las tasas de interés.
c) De acuerdo a las paridades de intereses
cubierta y no cubierta, un determinante fundamental del nivel
de las tasas de interés en una economía abierta
con movilidad de capitales es la expectativa de devaluación.
En efecto, para que no exista arbitraje entre inversiones en monedas
local y extranjera, la tasa de interés doméstica
debería ser equivalente a la tasa de interés externa
más la expectativa de devaluación, por lo que a
mayor expectativa de devaluación se esperarían mayores
tasas de interés.
Retomando la teoría de paridad
de intereses, un elemento importante en la comparación
de las tasas doméstica y externa es la existencia de diferentes
niveles de riesgo entre los países: a mayor nivel de riesgo,
mayor tasa de interés. Este riesgo puede ser descompuesto
entre un riesgo cambiario y un riesgo país.
d) El riesgo país puede ser
definido como la prima que se debe reconocer a un inversionista
por invertir en un documento de iguales características
(moneda, plazo y monto) en un país que no sea considerado
"cero riesgo". Este riesgo estaría asociado a
factores políticos, económicos y sociales.
e) La existencia de riesgo cambiario
dependerá del régimen cambiario vigente. En el caso
de regímenes como el actual, el riesgo cambiario estaría
en relación directa con la probabilidad de que se presente
una realineación de la banda cambiaria. Este riesgo estaría
asociado con los niveles de devaluación observada y de
credibilidad del sistema cambiario.
f) Finalmente, el nivel de las tasas
pasivas de interés puede estar positivamente asociado con
un riesgo bancario, que equivale al riesgo que corre un inversionista
al depositar fondos en un banco en vez de colocar sus fondos
en inversiones alternativas dentro o fuera del país.