| CAPITULO 1 | ||
| EL ENTORNO INTERNACIONAL
EN 1996 | ||
| Según estimaciones de organismos internacionales, el crecimiento de los países de la OCDE se ha tornado más simétrico para el área durante 1996, año en el cual el producto alcanzó una expansión promedio anual cercana al 2.5%. La recuperación en la evolución del producto se estima que continuará durante los dos próximos años, con un aumento del PIB real de 2.4% para 1997 y casi 2.8% para 1998.
En la zona OCDE, el crecimiento del producto fue superior al registrado en 1995 cuando alcanzó el 2.0%, aunque fue menor al proyectado, de 2.6%. Durante el año, la inflación se ubicó en 4.1%, inferior al 4.8% registrado en 1995, pero superior al 3.4% esperado. En lo que se refiere al desempleo, éste ha aminorado ligeramente, gracias a la recuperación del crecimiento económico de la Unión Europea.
La mayoría de países se encuentran empeñados en consolidar sus metas fiscales, por lo que la velocidad a la cual éstas se alcancen así como la respuesta de política monetaria, será determinante para la rapidez de la recuperación económica en el corto plazo.
De todos modos, un crecimiento sostenido y el mejoramiento de los niveles de vida requerirá de reformas estructurales profundas.
De su lado, de acuerdo a reportes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, la actividad económica de la región observó una recuperación moderada, al incrementarse el PIB en 3.4%, bajo un contexto internacional menos favorable que el de los últimos años.
No obstante dicho crecimiento, la tasa de desempleo regional superará al 7.4% registrado en 1995. Por su parte, la inflación promedio regional prosiguió declinando, y al ubicarse en algo menos del 20% se constituyó en la más baja de la década de los setenta.
Con respecto a 1995 las exportaciones se expandieron en 11% y el déficit en cuenta corriente se mantuvo casi al mismo nivel (US$ 32.500 millones). El financiamiento externo se amplió notablemente, observándose entradas de capital de índole más estable, en particular la inversión extranjera directa.
El ligero aumento de la deuda externa (3.4%) aunado al positivo desempeño de las exportaciones posibilitó una mejoría de los indicadores del endeudamiento, exponiendo niveles similares a los existentes antes de la crisis de 1982.
1.1 Evolución reciente y perspectivas de los países de la OCDE
La situación económica de los países del OCDE está mejorando, de modo que, en general, como se señaló, se registró un crecimiento del producto más uniforme, y casi 0.5 puntos porcentuales mayor al de 1995 (2%). Algunas economías que han funcionado alrededor de su producción potencial, como Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, han experimentado un ligero estancamiento, mientras otras como Japón, Canadá, México y parte de la Unión Europea, donde existían márgenes de capacidad instalada, muestran cierta recuperación.
La inflación permanece baja, y de acuerdo a las proyecciones se mantendrá o inclusive disminuirá ligeramente, lo cual se considera como un factor importante para el crecimiento económico. Así, para este grupo de naciones, se prevé una inflación de 3.6% en 1997, menor al 4.1% observado en 1996. El desempleo, de su parte, se mantuvo en el mismo nivel del año anterior, 7.8%, esperándose que para 1997 y 1998 se reduzca ligeramente al ubicarse en 7.7% y 7.5%. El empleo en la Unión Europea crecerá menos que en Estados Unidos o en Japón, pero en vista de que el aumento de la fuerza de trabajo será muy moderado, se estima que habrá una reducción suficiente en la tasa de desocupación abierta.
El comercio internacional de bienes se atenuó significativamente en 1996, esperándose un crecimiento de alrededor del 6% anual, claramente inferior al registrado el año anterior (9%). Los factores relevantes para esta contracción han sido la disminución de las importaciones en los países que no pertenecen a la OCDE (del 14% al 10%, aproximadamente), y el lento crecimiento del comercio entre los países de la Organización. Como fuere, el comercio volverá a dinamizarse en 1997.
La liberalización comercial avanzaría más rápido, al menos a juzgar por la evaluación, resultados y perspectivas presentadas en la I Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), realizada en Singapur, a finales de año.
El ajuste de la cuenta corriente, a fines de 1995 y a principios de 1996 parecería que ha sido superado. En efecto, en el Japón continúa el rápido aumento de la importaciones y una reducción del ritmo de crecimiento de las exportaciones, lo cual redundará en una disminución del superávit en cuenta corriente del 2% al 1.5% del PIB, no sólo en 1996 sino en los siguientes años. En Estados Unidos se prevé que el saldo en cuenta corriente mejore ligeramente ; después de presentar resultados bastante débiles durante los últimos meses, el déficit en cuenta corriente estará alrededor del 2% del PIB. | ||
| PIB | ||||||
| Países OCDE | ||||||
| Asia | ||||||
| América Latina | ||||||
| INFLACION | ||||||
| Países OCDE | ||||||
| Asia | ||||||
| América Latina 2/ | ||||||
| DESEMPLEO | ||||||
| Países OCDE | ||||||
| BALANZA COMERCIAL (US miles de millones) | ||||||
| Países OCDE | ||||||
| Asia | ||||||
| América Latina | ||||||
| COMERCIO INTERNACIONAL (OCDE) | ||||||
| Exportaciones de bienes y servicios | ||||||
| Importaciones de bienes y servicios | ||||||
| Precios de las exportaciones 3/ | ||||||
| Precios de las importaciones 3/ | ||||||
| (1) Estimaciones y proyecciones | ||||||
| (2) Fuente: CEPAL | ||||||
| (3) Valor unitario promedio | ||||||
| FUENTE: OECD Economic Outlook, diciembre 1996 | ||||||
| Se estima que la Unión Europea continuará con un superávit comercial de alrededor del 1% del PIB en 1996, con la expectativa de que crezca hasta casi 1.3% en 1997 y 1998. En los países de dentro y fuera de la OCDE se esperan movimientos limitados en su intercambio comercial, con excepción de Francia, que proyecta un superávit comercial de 1.5% para 1998 ; Italia, que espera un superávit en cuenta corriente del 4.3% del PIB en ese mismo año ; y, Méjico, que considera que su resurgimiento comercial le permitirá situar un déficit anual cercano al 2% del PIB.
En cuanto a otras regiones, los países en desarrollo y las economías en transición también presentaron resultados generalmente favorables, no obstante haberse moderado ligeramente el fuerte crecimiento de algunos países del sudeste asiático. En esta zona, luego de varios años de gran expansión, el aumento real del producto empezó a desacelerarse, acompañado de ligeras presiones inflacionarias.
1.2 América Latina y el Caribe.
La actividad económica de la región durante 1996 mostró una moderada recuperación frente al nivel del año anterior, registrándose un crecimiento superior al promedio de los países de la OCDE. Esta expansión del producto se sustentó en un nuevo aumento de las exportaciones, aunque menor al del año precedente, y en el más amplio acceso al financiamiento externo. Además, dicho resultado se vio también influenciado por la recuperación en dos de las tres grandes economías de la región, puesto que un buen número de los restantes países redujeron sus ritmos de expansión, a causa de las políticas de ajuste aplicadas.
Según el Balance Preliminar de la CEPAL sobre la economía de América Latina y el Caribe para 1996, el PIB de la región creció en 3.4% posibilitando de esa manera un incremento del 1.7% en el producto por habitante, cifra algo superior al promedio observado en el presente decenio.
Por su parte, la inflación registró un nuevo descenso generalizado, aunque de leve magnitud ; al situarse en menos del 20% prosiguió la tendencia declinante observada a partir de 1994 y se constituyó en el porcentaje más bajo desde el inicio de los años setenta.
A pesar de la recuperación de la actividad económica no se lograron mejoras en la situación laboral, estimándose que la tasa regional de desempleo rebasó la del año anterior, que fue del 7.4%.
En el sector externo las exportaciones se incrementaron en el 11% con relación al año anterior ; si bien ello reflejó una moderación del ritmo de crecimiento observado en el presente decenio, fue en todo caso superior al del período 1991-1993. Tal desaceleración se vio influenciada por la baja generalizada de los precios de los productos de exportación, con lo que la región presentó un deterioro en la relación del intercambio. Entre los productos que perdieron valor destacan el café, el cobre, algodón, azúcar, carne, aluminio y plomo ; los hidrocarburos, en cambio, subieron 18% en promedio a causa de factores de diversa índole. | |
| Cuadro No. 2 |
| Producto Interno Bruto | |||
| Producto Interno Bruto por habitante | |||
| Precios al Consumidor | |||
| Relación de precios del intercambio de bienes | |||
| Exportaciones de bienes FOB; tasa de variación | |||
| del índice de quantum | |||
| Importaciones de bienes FOB; tasa de variación | |||
| del índice de quantum | |||
| FUENTE: CEPAL | |||
| El menor déficit de la balanza comercial no impidió que el correspondiente al de cuenta corriente se incrementara moderadamente, y representara el 2% del PIB. Además, debido al fuerte aumento del ingreso de capitales, que casi duplicaron el monto registrado en 1995, se incrementaron también los activos de reserva de la región. Importa relievar que una gran proporción del financiamiento externo correspondió a recursos de largo plazo, y en ese orden la inversión extranjera directa significó un flujo neto de US$ 30.800 millones, que constituye un monto récord.
De otro lado, la región aumentó su deuda externa en 3.4%, siendo la tasa más baja de la presente década. Los indicadores de la deuda siguieron mejorando a causa del mayor crecimiento de las exportaciones, y presentaron valores similares a los registrados antes de la crisis de inicios de los ochenta.
La estabilización interna continuó como propósito de alta prioridad, apoyándose en políticas monetarias y cambiarias prudentes que buscaron hacer consistentes la liquidez y el tipo de cambio con los objetivos de reducción de la inflación. Las dificultades de la solvencia del sistema financiero que afectaron a varios países el año anterior dejó todavía secuelas, por lo que el sector público debió contribuir al rescate de varios bancos.
En el ámbito fiscal, la mayoría de países privilegió la reducción de la brecha financiera del sector público para evitar presiones sobre el crédito interno. Además, la región continuó el avance de las reformas estructurales aunque en menor magnitud que años anteriores, centrándose en la ejecución de reformas ya definidas, como es el caso del funcionamiento de los nuevos sistemas de seguridad social. | ||