| CAPITULO 2. | ||
| LA ECONOMIA ECUATORIANA EN 1996:
UNA VISION DE CONJUNTO | ||
| 2.1 El desempeño económico : principales resultados
1996 fue un año complicado para el Ecuador, como consecuencia directa de la serie de shocks adversos experimentados en 1995 (conflicto bélico, crisis política y energética, efectos de la crisis mexicana sobre América Latina) y por la incertidumbre tradicionalmente asociada a los períodos electorales.
Frente a estas circunstancias, el manejo económico en la coyuntura logró mantener la estabilidad cambiaria y externa, aunque se registraron inevitables impactos negativos : dificultades en el sistema financiero, altas tasas reales de interés, desaceleración de la producción y del consumo privados (lo que condujo, a su vez, a una fuerte reducción de las importaciones), disminución importante del precio de los activos (como por ejemplo de los índices bursátiles), aumento de la participación del sector informal en la economía, entre otros.
A pesar de ello, en medio de un año fuertemente marcado por la inestabilidad, el desempeño económico fue globalmente aceptable, si se considera la magnitud de los factores adversos a los que las autoridades económicas debieron hacer frente.
Inflación moderada y agregados monetarios Así, a diciembre de 1996 se registró una inflación moderada de 25.5%, cercana a los niveles de 1995 de 22.8%, en todo caso de las más bajas de los últimos diez años. Similar comportamiento se observa en la variación de la inflación anual promedio: 1996, 24.4% ; 1995, 22.9%. | ||
| Gráfico 1
Inflación Anual | ||

| Pese a la ausencia de disciplina fiscal que se había observado desde comienzos de 1996, lo que pudo afectar los resultados en otras variables, al menos los logros en materia de control anti-inflacionario se explican, en lo fundamental, por la vigencia del esquema de bandas cambiarias, que estuvo acompañado de un estricto control de los agregados monetarios.
Como en años anteriores, la política cambiaria ha continuado apoyando el descenso de los precios, aunque con menor eficacia, ya que las expectativas de devaluación se han reducido notablemente sustentada en una mayor credibilidad en el esquema cambiario, dejando de lado al tipo de cambio como variable determinante del crecimiento de los precios. En este contexto, la política monetaria debió ejercer un papel más activo encaminado a alcanzar la estabilidad de los precios.
Es así, que la base monetaria se incrementó en 27.0% entre diciembre de 1995 y diciembre de 1996, porcentaje menor al registrado el año anterior del 29.8%. A pesar de las presiones sobre la liquidez, producto de la intervención del Banco Central del Ecuador como prestamista de última instancia, el crecimiento de los agregados fue mas bien moderado. Este resultado se logró a través de importantes colocaciones de bonos de estabilización monetaria, cuyos saldos se incrementaron en S/. 288 mil millones.
Fortalecimiento de la Reserva Monetaria Internacional
En 1996, el saldo de la reserva monetaria internacional, registró un incremento de 275 millones de dólares, con fluctuaciones contrapuestas originadas en:
De su lado, la relación entre la RMI y la liquidez bancaria (M2), cercana a 44.9% en diciembre de 1995, decreció al 36.7% a finales de 1996, como consecuencia de la venta de divisas al sector privado por parte del BCE, combinada con una expansión del crédito interno neto del Instituto Emisor. Sin embargo, hay que señalar que esta relación registró un incremento en el último mes de este año. Las cuentas en moneda extranjera están a la cotización oficial de venta, vigente para fin de cada mes. | |
| Gráfico 2
RMI en porcentaje del M2 | |

| Un funcionamiento adecuado del esquema de bandas cambiarias El primer semestre de 1996 se caracterizó por la presencia de tensiones propias del proceso electoral que enfrentaba el país, lo que se tradujo en recurrentes presiones sobre la paridad, que el Banco Central del Ecuador moduló con intervenciones en el mercado cambiario.
Sin embargo, la calibración técnica de la banda cambiaria del mes de agosto de 1996 (tanto del nivel de la paridad central como de su pendiente), fue efectivamente respaldada por los agentes económicos, lo que posibilitó una evolución de la cotización por debajo de la paridad central de la banda. Por su parte, el Banco Central del Ecuador, a través de su mesa de cambios, mantuvo el compromiso de defender la banda cambiaria preestablecida, para lo cual reguló la cotización intrabanda, evitando así llegar a una intervención forzada, como la que habría sido necesaria si se habría permitido que el dólar se ubique en el techo.
Luego del anuncio del Plan Económico del gobierno, se registró una depreciación acelerada del tipo de cambio, sin embargo, se mantuvo siempre dentro de los límites de la banda. Inclusive, la cotización forward del tipo de cambio confirmó esta percepción positiva de los agentes económicos con respecto a los parámetros de la banda cambiaria, así como los respectivos test de credibilidad. Este comportamiento incluso posibilitó la realización de subastas de compra de divisas por parte del Banco Central del Ecuador, lo que fortaleció la RMI y, a la vez, inyectó liquidez al mercado y contribuyó a la baja de interés. | |
| Gráfico 3
Test de credibilidad de la banda cambiaria | |

| La transición política afectó de modo directo la estrategia que el BCE había definido para intervenir en la mesa de cambios, al menos en la perspectiva de sostener la banda cambiaria, hasta cuando, de acuerdo a lo proyectado por el gobierno, se pusiera en práctica un esquema de caja de conversión, punto nodal de la regulación macroeconómica entonces prevista. Bajo ese esquema, se había establecido que la paridad sucre/dólar llegaría a 4000 sucres el 1 de julio de 1997. Con el fin de apoyara la trayectoria del tipo de cambio para llegar al nivel prefijado, a partir de septiembre se manejó, abiertamente, una corrección cambiaria diaria de 2 sucres. | |
| Gráfico 4
Banda cambiaria y evolución del tipo de cambio sucres por US dólar | |

| La evolución del tipo de cambio efectivo real mantuvo un comportamiento estable en este período, registrando una ligera depreciación en diciembre, situándose el índice en 91.02 tomando como año base agosto 1992 = 100. Esta situación favoreció al desempeño de las exportaciones no tradicionales, que crecieron en un 29.2% en ese año. | |
| Gráfico 5
Tipo de cambio real Indice Agosto 1992 =100 | |

| Descenso de las tasas de interés y crecimiento económico moderado
Durante 1996, si bien las tasas de interés todavía mantenían un nivel elevado, en el último trimestre registraron un marcado descenso, producto del afinamiento de la banda cambiaria. En el caso de la tasa activa referencial en sucres pasa de 62.47% en la última semana de enero a 45.96% en la última semana de diciembre. La tasa pasiva referencial en estas mismas fechas se redujo de 51.75% a 33.68%. Un tema de preocupación siguió siendo el diferencial entre las tasas activas y pasivas, lo que demuestra que el sistema financiero todavía ofrecía cierta resistencia a la baja de las tasas activas precisamente por la incertidumbre en la determinación de los lineamientos del programa macroeconómico a ser adoptado. | |
| Gráfico 6
Tasas de interés referenciales | |

| Por su parte, la tasa interbancaria registró gradualmente un descenso, al pasar del 55.6% en enero a una tasa del 27. 0% en diciembre. Esta situación se explica por la mayor liquidez que paulatinamente fue reflejando el sistema, debido principalmente del menor posicionamiento en divisas por parte del sector privado. | |
| Gráfico 7
Tasa interbancaria diaria (mediana) | |

| El elevado nivel de las tasas de interés registrado en la mayor parte del año, repercutió en la tenue expansión de la actividad económica, igualmente asociada, a la incertidumbre de la coyuntura electoral. Como consecuencia de ello, el crecimiento anual del PIB en 1996 fue de apenas 2.0%, luego de un crecimiento de 2.3% en 1995. Tanto el índice de actividad económica coyuntural (IDEAC) como la tasa de crecimiento trimestral del PIB muestran una desaceleración de la actividad económica desde 1995. | |
| Gráfico 8
IDEAC (corregido de variaciones estacionales) | |

Gráfico 9
Tasa de crecimiento trimestral del PIB
(tasa t / t-1)

| La evolución sectorial refleja una mayor dinámica del comercio y hoteles al registrar un crecimiento anual de 4.4%, con una participación en el PIB del 15.5%, seguida por la agricultura, caza, silvicultura y pesca con un crecimiento del 3.5% y una participación del 17.5%. La disminución del volumen de exportación de petróleo repercutió negativamente en la tasa de crecimiento de esta actividad, al registrar un decrecimiento de 1.9%. Por su parte el sector financiero, reflejó una ligera recuperación con un crecimiento de 1.9% con respecto al año anterior en que la fragilidad de este sector fue mas evidente. La importancia relativa de esta rama en el PIB (12.1%) es un indicador del peso que ha adquirido este sector en el crecimiento de la economía.
La oferta y utilización de bienes y servicios refleja algunos cambios significativos en la estructura del PIB. Por un lado, se denota el marcado descenso de las importaciones y por otro, la reducción del consumo final, liderado particularmente por las administraciones públicas (APU). En lo que se refiere a la formación bruta de capital fijo, la inversión de las APU registró un significativo crecimiento (5.1%), mientras que el sector privado, habría asumido el costo de la contracción de la actividad económica, ya que sus inversiones crecieron únicamente en 1.2% frente al 6.9% del año anterior. Por su parte, si bien las exportaciones crecieron en 3.6%, este porcentaje fue menor al observado en 1995 (5.0%).
| |
| CUADRO No 1
OFERTA Y UTILIZACION FINAL DE BIENES Y SERVICIOS TASAS DE VARIACION (A PRECIOS DE 1975) | |
| Producto interno bruto | ||
| importaciones | ||
| Consumo final total | ||
| administraciones públicas | ||
| hogares | ||
| Formación bruta de capital fijo | ||
| administraciones públicas | ||
| resto de agentes | ||
| Exportaciones |
| 2.6 Un importante crecimiento del salario real
Pese a la desaceleración de la economía, la moderación del nivel inflacionario, junto a fuertes ajustes en los salarios nominales, ha determinado un incremento del poder adquisitivo de los salarios en los últimos años. Los salarios reales revelan, en Ecuador, el mayor crecimiento de todos los países latinoamericanos desde 1991.
El esquema macroeconómico permitió, en este sentido, evitar mayores costos para los trabajadores asalariados del sector formal de la economía, aunque esto se tradujo en una mayor movilidad hacia el sector informal.
El incremento del salario real puede haber generado un menor crecimiento de los puestos de trabajo en el sector formal, con la consecuente movilidad de trabajadores hacia el sector informal, ante la limitada absorción de mano de obra en el primero de esos mercados. En el sector informal los ajustes no se dan por variaciones en el nivel de desempleo, sino por cambios en el nivel de ingreso. En consecuencia, el sector informal habría experimentado más duramente las consecuencias de la desaceleración económica, lo que explicaría por qué la tensión social no se ha reducido, pese a la estabilidad de los indicadores macroeconómicos y al aumento del poder adquisitivo de los trabajadores asalariados. | |
| Gráfico 10
Salario mínimo y remuneraciones complementarias para un trabajador del sector privado. Valor real promedio (Indice Enero 1990 = 100) | |

Gráfico 11
Repartición
de la población económicamente activa

| Comportamiento atípico del sector externo 1996 fue un año singular para el sector externo, después de 11 años en los que el país tuvo saldos deficitarios en la cuenta corriente, se registrÓ un superávit de aproximadamente US$ 293 millones (equivalente al 1.5% del PIB), y que es consecuencia, de un importante superávit de la balanza comercial de US$1402 millones (equivalente a 7.3% del PIB) frente a 354 millones de dólares registrado en 1995 y US$ 563 en 1994. | |
| Gráfico 12
Saldo en cuenta corriente | |

| Aunque ha sido menor a lo esperado, el crecimiento de las exportaciones se ha mantenido constante (10.8% en dólares en 1996), con un incremento de 13.8% de las exportaciones petroleras, producto de los mayores precios internacionales del crudo, que compensaron la caída en volumen (-10.3%) registrada en este año.
Se puede destacar el incremento marcado y sostenido de las exportaciones no tradicionales (29.2%). El aumento de las colocaciones primarias fue importante (43%), frente a los industrializados que alcanzaron el 26%. Ilustrando su importancia el valor de estos productos, ascendió a US$ 1.104.3 representando el 23% del total exportado por el país. Entre los productos más destacados: enlatados de pescado, harina de pescado, jugos y conservas de frutas, enlatados de frutas, manufacturas de cuero, su crecimiento sobrepasó el 20% ; en cambio las flores naturales aumentaron en 17%, y los vehículos disminuyeron en 15%.
El crecimiento moderado de la economía explica la contracción de las importaciones, de -14.0% en 1996. A nivel de utilizaciones, se observa una caída en el valor de las importaciones de bienes de consumo y de las de bienes de capital, ligado en parte a la situación recesiva de la economía interna. En efecto, el sector privado ha sido duramente afectado por la desaceleración del crecimiento, lo que ha determinado una reducción tanto de las importaciones como de la demanda interna, sobre todo en cuanto a la inversión privada. En cuanto a los términos de intercambio, se observa una mejora para el país en 1996. Su índice superó en 6% al del año anterior. Este comportamiento se explica por la contracción del valor unitario de las importaciones y, en mayor medida, a la importante subida del valor unitario de las exportaciones; el cual se vio enormemente influenciado por el incremento de los precios del petróleo de US$ 14.8/barril en promedio en 1995 a US$ 18/ barril en promedio en 1996. | |
| Gráfico 13
Comercio exterior y términos de intercambio | |

| La Cuenta Capitales registra un saldo negativo de US$ 19 millones, resultado que contrasta con los valores observados en años anteriores (US$ 1137 en 1994 y US$ 580 en 1995), al respecto, cabe anotar que los flujos positivos en la inversión extranjera directa, la deuda externa pública y privada fueron más que compensados por el flujo negativo de capitales de corto plazo. Es importante señalar que el alto monto de endeudamiento externo por parte del sector privado se redujo sustancialmente en este año, debido principalmente a las amortizaciones que han sido efectuadas con cargo a la deuda contratado en el segundo semestre de 1995.
El flujo neto de capitales privados (inversión directa extranjera + deuda privada neta + capitales de corto plazo) muestra una importante salida de US$ 531 millones, equivalente a -2.8% del PIB, nivel históricamente elevado, explicado principalmente por la salida de capitales de corto plazo.
La reserva monetaria internacional, que refleja el comportamiento de la balanza de pagos global, aumentó en US$ 275millones, alcanzando US$ 1831 millones, equivalente a casi 4 meses de importaciones de bienes y servicios. | |
| Gráfico 14
Flujo de capitales privados | |

| Un importante desajuste fiscal a finales de 1996
El ajuste en el gasto fiscal parece no haber sido lo suficientemente severo en 1995 y 1996, lo que ha generado un déficit del las operaciones del Sector Público No Financiero (SPNF) del 3.2% del PIB en 1996, frente a un 2.5% en 1995. El déficit fue financiado principalmente con deuda externa (2.7% del PIB) y con deuda interna (0.5% del PIB). En el caso de la deuda interna, la mayor demanda de fondos prestables por parte del sector público pone en competencia a este sector con el sector privado por la captación de recursos, lo que en escenarios de menor liquidez presiona sobre las tasas de interés. El relajamiento de la disciplina fiscal se explica por la dificultad política del ajuste, aún más en época pre-electoral. El déficit fiscal es la consecuencia de una relativa estabilidad de los ingresos frente a un incremento de los egresos fiscales. En lo que se refiere a los ingresos del SPNF en 1996 se produce una menor recaudación tributaria en parte explicado por el menor crecimiento económico, y por un importante descenso del superávit operativo de las empresas públicas. En ambos casos, los datos preliminares indican menores ingresos en 2 puntos porcentuales del PIB, con respecto al año precedente. Por su parte las principales fuentes de expansión del gasto del SPNF fueron: la masa salarial, el servicio de la deuda interna y externa y los gastos de capital del sector público. El importante crecimiento de los gastos de capital 7.6% del PIB) se debe esencialmente a los diferentes proyectos (plan de vivienda popular y necesidad de generación eléctrica suplementaria) que fueron emprendidos a finales del año.
La gestión fiscal exigió por lo tanto, una política monetaria más restrictiva para poder neutralizar las presiones derivadas del relajamiento del sector público.
Un sector financiero que busca su consolidación
El sector financiero enfrentó graves dificultades en el año 1995, en buena medida resultado de los shocks externos que afectaron a la economía en ese año, los cuales propiciaron un menor crecimiento de los depósitos en el sistema y una desaceleración de la inversión extranjera.
Frente a ello, la elevación de las tasas de interés, que resultó necesaria para defender la estabilidad cambiaria, reducir la salida de capitales y mantener un equilibrio en la balanza de pagos, agravó la situación de las instituciones financieras. Esta evolución fue muy distinta de la observada en 1994, año en el que se registró un fuerte ingreso de capitales externos y un boom de los depósitos y del crédito (el crecimiento anual del crédito concedido por los bancos privados fue de alrededor del 80% en 1994, y descendió a 48% en 1995 y 15% en 1996). El alza importante en los costos de financiamiento y la rápida expansión de la cartera de crédito durante 1994, acentuaron su probabilidad de no pago, lo que se reflejó en un rápido crecimiento de la cartera vencida de las instituciones financieras y en una disminución del margen de cobertura. Como se observa en los gráficos siguientes, la cartera vencida registrada por el sistema creció de niveles de alrededor del 6 % de la cartera total en promedio en 1995 a 10 % a finales de 1996. | |
| Gráfico 15
Situación de las instituciones financieras | |

Gráfico 16
Crédito del BCE al sistema financiero
(miles de millones de sucres)
| Sin embargo, la crisis financiera fue manejada con éxito, pues se logró aislar el problema de algunas instituciones, evitándose el contagio al resto de los participantes del sistema. El BCE debió otorgar créditos de liquidez y un préstamo subordinado ; mediante este último, el Instituto Emisor intervino el Banco Continental (el quinto banco más grande del país), lo cual evitó una corrida generalizada de los depósitos en el sistema y protegió a los depositantes.
El desempeño macroeconómico durante 1996, caracterizado por la incertidumbre de una año electoral, influyó la preferencia del sistema financiero por inversiones de cero riesgo y de corto plazo. En efecto, en los meses de mayo y junio se registró el mayor saldo de BEMs emitidos. Esta demanda fue también canalizada al sistema financiero, mediante inversiones en títulos del Estado, como certificados de Tesorería y bonos en sucres y dólares. Esta situación fue apoyada también por la escasa demanda de crédito de los agentes, lo que liberó recursos para que el sistema financiero los coloque en esta modalidad de inversiones.
Muestra adicional de las expectativas electorales y del anuncio del programa macroeconómico y su impacto sobre las decisiones del sistema financiero, fue el cambio en las preferencias por la divisa norteamericana. El Banco Central del Ecuador adoptó una posición de demandante y de oferente de. divisas en el transcurso del año, a través de su mesa de cambios, convirtiéndose en los meses de julio, agosto y noviembre en vendedor neto de divisas, mientras que en septiembre y diciembre fue comprador neto de divisas. Ambos comportamientos afectaron la liquidez del sistema, inyectándose sucres en el caso de la compra neta de divisas y restando liquidez en el caso de la venta.
El mercado de valores ecuatoriano también fue afectado por la desaceleración económica, lo que se refleja en una clara baja en el precio de los activos y de los índices bursátiles, equivalente a un efecto de reducción de la riqueza de los tenedores de activos, en el marco de una disminución del ingreso de capitales privados. Junto con los altos niveles de las tasas de interés, la disminución del precio de los activos permite explicar que la proporción de papeles de renta variable negociados en el mercado de valores se haya reducido considerablemente, llegando a un promedio de 3% del total de los papeles negociados en 1996. Por lo demás, los papeles negociados a corto plazo han representado el 87% del total en 1996, frente a 27% en 1993. | |
| Gráfico 17
Indice bursátil Interinvest en dólares | |

Gráfico 18
Papeles negociados en las Bolsas de Valores por tipo de renta
(miles de millones de sucres)

| Tal es la situación de la economía ecuatoriana al finalizar el año 1996 ; en la coyuntura, persiste la urgencia por restablecer los equilibrios fundamentales y sentar las bases de una estabilización duradera, que permita al gobierno que asumirá la conducción del Estado en 1998 avanzar en dirección a acentuar la modernización de la economía. Así, en la coyuntura parece que no existe alternativa al ajuste : el mejoramiento del bienestar demanda introducir correctivos en dirección a lograr eficiencia en la regulación por el mercado, la que parece ser la única opción en un mundo altamente interdependiente y globalizado. Políticas proteccionistas y la vuelta a concepciones del pasado, sólo agravarían los desequilibrios y acentuarían la pérdida del bienestar. |