PRESENTACIÓN

Este documento presenta un análisis de la evolución de la economía ecuatoriana durante 1997 y de las principales acciones de política económica que competen al Banco Central del Ecuador. Describe las tendencias principales de la economía mundial y el comportamiento de los diferentes sectores económicos y de las principales variables macroeconómicas.

El año 1997 se caracterizó por una significativa inestabilidad política, que afectó el desempeño económico del Ecuador. A inicios de febrero, el pueblo ecuatoriano realizó protestas masivas y pacíficas en contra del Gobierno del abogado Abdalá Bucaram Ortiz, quien fue cesado en su cargo por el Congreso Nacional y reemplazado por el doctor Fabián Alarcón Rivera como Presidente Constitucional Interino.

Luego de la crisis política de los primeros meses del año, las nuevas autoridades asumieron la conducción del país en medio de una situación económica compleja. Los riesgos de desestabilización eran muy altos, como producto, en particular, de una notoria pérdida de credibilidad de los agentes económicos y un deterioro de la imagen internacional del país.

En el ámbito de las finanzas públicas, la combinación de una serie de gastos no programados y la sobreestimación de ingresos presupuestarios produjeron un desequilibrio fiscal que hubiera implicado, en ausencia de medidas correctivas, un déficit fiscal de aproximadamente 6.9% del PIB, con las consiguientes dificultades para controlar la inflación, el tipo de cambio y las tasas de interés.

En efecto, la inflación mensual registró un repunte en enero y febrero de 1997 (6.4% y 3.5%, respectivamente), lo que empujó la inflación anual en febrero al 31.8%, un nivel significativamente superior al registrado en el año previo. Más grave aún resultaba el hecho de que en los dos primeros meses del año la inflación acumulada era ya de 10.1%, lo que dificultaba a las nuevas autoridades la posibilidad de reducir significativamente el nivel inflacionario en lo que restaba del año.

Las tasas de interés se ubicaron en niveles reales altos, el tipo de cambio enfrentó presiones alcistas y el Banco Central perdió reservas externas como consecuencia de las expectativas negativas de los agentes respecto de la evolución de la economía en el corto plazo. Las previsiones sobre el crecimiento económico para 1997 se tornaron más pesimistas.

La nueva administración aplicó una serie de medidas para corregir dichos desequilibrios. A partir de marzo 1997, la gestión macroeconómica permitió reducir el déficit fiscal a niveles sostenibles y mantener la estabilidad monetaria y cambiaria, lo que facilitó la reducción de las tasas de interés y el logro de los objetivos inflacionarios. Igualmente, permitió revertir la tendencia recesiva de los años 1995 y 1996 y reiniciar el crecimiento económico.

Durante este período, el objetivo básico del Banco Central ha sido lograr la estabilidad en los precios, tal como manda la Ley de Régimen Monetario. Luego del repunte inflacionario en los primeros dos meses del año, la política implementada por las autoridades monetarias permitió una reversión de la tendencia. La tasa mensual se ubicó en un promedio de 1.7% desde el mes de marzo hasta diciembre y cerró el año en 30.7%, esto es, dentro de las metas anunciadas oficialmente.

Ciertamente, dicho nivel es relativamente alto, comparado con el resto de países de América Latina, pero es importante destacar la corrección en la tendencia alcista registrada a inicios del año. Para reducir aún más la inflación en el Ecuador, se requerirá mantener una política monetaria y cambiaria consistente, y fundamentalmente un manejo fiscal austero y creíble.

El esquema de bandas, junto con un nuevo mecanismo de subastas cambiarias, se mantuvo durante 1997 y demostró ser exitoso en sus objetivos de limitar los movimientos especulativos y de evitar saltos bruscos en la cotización del dólar. El Banco Central estableció intrabandas móviles de intervención en los mercados, que dieron mayor flexibilidad al tipo de cambio y permitieron mantener estable la moneda. La evolución del tipo de cambio ha sido consistente con los objetivos anunciados. La cotización del dólar se ubicó alrededor de la paridad central de la banda cambiaria. El tipo de cambio promedio anual fue de 4000 sucres por dólar, con una devaluación anual promedio en 1997 de 26%, lo que permitió un control de la inflación, al tiempo que se evitó un mayor rezago del tipo de cambio real.

El comportamiento de los agregados monetarios fue coherente con los objetivos inflacionarios. La emisión monetaria registró una desaceleración en su tasa de crecimiento anual, al pasar de 44.3% en enero a 25.2% al 31 de diciembre. Igualmente, la liquidez bancaria (M2) redujo su tasa anual de crecimiento del 37.9% al 28.8% en ese mismo período. Este comportamiento ilustra la política monetaria prudente y el compromiso de las autoridades con el cumplimiento de los objetivos macroeconómicos, en especial la reducción de la inflación.

La política monetaria se apoyó en los instrumentos básicos de control monetario como son las operaciones de mercado abierto, las intervenciones en las mesas de cambio y la política de encaje, que en el mes de marzo aumentó dos puntos porcentuales remunerados. Adicionalmente, las subastas semanales de bonos de estabilización monetaria incluyeron una variedad de plazos, lo que permitió desarrollar una curva de rendimientos de un papel exento de riesgo. El Banco Central del Ecuador se ha comprometido a recomprar estos papeles en todo momento, lo que incrementa su liquidez y facilita su colocación.

La mayor estabilidad monetaria y cambiaria permitió reafirmar la tendencia decreciente de las tasas de interés. La tasa pasiva disminuyó de 32.4% en febrero a 31.5% en diciembre, y la activa de 46.4% a 39.2%, en el mismo período. El margen entre ambas tasas se redujo en seis puntos porcentuales. La volatilidad de las tasas también disminuyó. El Banco Central incrementó de manera prudente y gradual las tasas de interés cuando ello ha sido necesario para defender los objetivos de inflación y para modular las percepciones del mercado cambiario.

La posición externa del Ecuador ha sido fundamentalmente sólida. Las reservas internacionales pasaron de US$ 1780 millones en febrero a US$ 2093 millones a fines de diciembre. Las estimaciones de la balanza de pagos para 1997 permiten afirmar que los objetivos básicos del programa económico en cuanto al sector externo se cumplieron adecuadamente. En términos anuales, las exportaciones totales crecieron en 1997 en un 6.4%, pese a una caída significativa de las ventas petroleras. Las importaciones se recuperaron en un 26%, recobrando el terreno perdido en 1996. El déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos fue de 3.9% del PIB, un nivel sostenible y financiado en gran parte por inversión extranjera directa.

En cuanto a la política de endeudamiento público, además de los informes sobre las condiciones financieras y el impacto macroeconómico de los créditos contratados por el Ministerio de Finanzas, el Banco Central del Ecuador participó directamente en varias iniciativas tendientes a mejorar el perfil de vencimientos de la deuda pública, así como a superar los requerimientos de financiamiento del sector público en este año. Cabe destacar la primera emisión de eurobonos, la recompra de bonos Brady, la calificación de riesgo B1 (equivalente a B+) que la compañía internacional Moody´s otorgó al país y las numerosas presentaciones a inversionistas del exterior.

La situación fiscal para 1997 mostró un déficit sostenible, de 2.5% del PIB. Ello contribuyó a recuperar el equilibrio macroeconómico global y a mantener dentro de lo previsto a los principales indicadores económicos. Hasta septiembre, el déficit fiscal llegaba solamente a 0.8% del PIB. No obstante, el último trimestre del año 1997 mostró una creciente expansión fiscal, reflejada en una rápida reducción de los depósitos del sector público no financiero en el Banco Central y en una acumulación de la deuda pendiente de pago del Gobierno Central y de Petroecuador. Ello produjo incertidumbre y una inusual demanda de divisas que obligó al Banco Central a perder reservas internacionales, tener una política monetaria más contractiva y a incrementar gradualmente las tasas de interés.

En cuanto a la actividad productiva, el PIB registró un crecimiento del 3.5%, superior a la cifra anunciada inicialmente del 3.3%. La tasa de desempleo abierto cayó de 10.4% a 9.6%. Cabe insistir que el crecimiento económico es insuficiente para satisfacer las necesidades de la población ecuatoriana y está aún lejos del crecimiento potencial, pero es importante destacar el cambio en la tendencia recesiva vivida por el país en los últimos años.

Además de la ejecución de la política monetaria, cambiaria y crediticia diseñada por la Junta Monetaria, el Banco Central tuvo avances institucionales muy importantes durante 1997. Uno de los elementos que de mejor manera reflejó estos avances fue el balance contable de la institución, que arrojó utilidades efectivas de S/. 165 mil millones de sucres, permitió realizar significativas provisiones, aumentar el patrimonio y mejorar todos los indicadores de la estructura financiera del Banco Central. El balance fue conocido y aprobado por Junta Monetaria, que además felicitó de manera unánime a los administradores de la institución por estos resultados.

El proceso de modernización y mejoramiento del Banco Central continuó en 1997 con varias iniciativas. Entre ellas vale la pena destacar la racionalización de las sucursales, la reducción de personal, el nuevo reglamento de capacitación, la revolución tecnológica, la aprobación por parte de Junta Monetaria del nuevo Estatuto basado en una organización por procesos y la propuesta para la reforma integral al sistema de pensiones.

El año 1997 fue muy especial por la conmemoración del septuagésimo aniversario de fundación del Banco Central. Se organizaron varios eventos académicos, culturales y sociales para celebrar este acontecimiento y recordar el rol histórico que ha cumplido el Instituto Emisor, así como fortalecer su imagen institucional. En este sentido, es importante destacar el impulso que en este período se ha dado a la actividad cultural. Este apoyo parte de la convicción de que conocer y amar nuestra cultura fortalece la identidad nacional y contribuye a alcanzar mejores niveles de desarrollo. Con el mismo criterio, se vigorizaron las actividades en el campo social a través del Programa del Muchacho Trabajador.

La experiencia en 1997 ha demostrado que es imprescindible fortalecer la independencia institucional del Banco Central, modernizar sus estructuras materiales, mejorar permanentemente el nivel profesional de sus colaboradores y mantener su motivación y compromiso con la misión y los valores institucionales. Ello redunda necesariamente en una mejor capacidad para implementar las políticas emanadas por la Junta Monetaria y para el manejo macroeconómico del país.

El objetivo fundamental del programa macroeconómico para 1998 fue el de consolidar los logros alcanzados en 1997 y facilitar una transición económica ordenada al nuevo gobierno. Sin embargo, una serie de choques adversos empezaron a afectar la programación original desde fines de 1997, en particular el fenómeno de El Niño, la drástica reducción del precio del petróleo, la tendencia expansiva por el lado del gasto público y la dificultad de generar ingresos fiscales adicionales.

El Banco Central advirtió respecto del grave impacto que estos factores tendrían sobre la economía nacional y planteó una serie de alternativas para enfrentar esta situación, cumpliendo de esta manera con su obligación de velar por la estabilidad macroeconómica. Quienes conforman esta institución confían que en el futuro se mantenga una conducción macroeconómica responsable. El país ha demostrado que tiene potencial para salir adelante y para enfrentar la adversidad con esperanza y optimismo.

La presente edición de la Memoria del Gerente del Banco Central del Ecuador presenta un detalle de lo descrito en esta introducción y otros temas preparados por los funcionarios de las diferentes Direcciones de la institución. Incluye información estadística de los principales indicadores macroeconómicos y sectores de la economía ecuatoriana.

Adicionalmente, presenta dos ensayos sobre temas de actualidad: el proceso de dolarización de la economía ecuatoriana y el impacto de los choques externos sobre el crecimiento económico. El propósito de incluir estas investigaciones es el de abrir la discusión y la reflexión de temas que tienen significativa relevancia en el proceso de diseño e implementación de política económica en el país.

El Banco Central del Ecuador somete a consideración de la Nación esta Memoria y cumple con su obligación legal de rendir cuentas a la ciudadanía sobre su acción y la consecución de su misión y objetivos institucionales.

Es indispensable destacar la acertada conducción de quienes conforman la Junta Monetaria, órgano rector de las políticas monetaria, cambiaria, financiera y crediticia en el país. Su dirección, entrega y patriotismo, así como sus principios y posición firme para defenderlos, han sido determinantes para conseguir los resultados hasta ahora obtenidos.

Finalmente, quisiera reiterar que mi gestión al frente de esta institución desde el 12 de marzo de 1997 ha respondido a los más altos intereses del país y ha estado fundamentada en una visión técnica, profesional e independiente, siempre enmarcada en principios de honestidad, respeto y equidad. Ha sido un verdadero honor poder entregar mis mayores esfuerzos para cumplir con lealtad y honestidad la difícil y honrosa misión que me encargara la Junta Monetaria.

 

Fidel Jaramillo Buendía

Gerente General