Es importante analizar el desempeño de la economía mundial, así como de manera particular de las economías avanzadas, emergentes y de las latinoamericanas, considerando el comportamiento del PIB, inflación, tasas de interés e índices bursátiles relevantes, y sus efectos en la economía ecuatoriana, que depende del grado de interrelación económica global.
Crecimiento Mundial
• El desempeño de la economía internacional durante 2025 y las perspectivas para 2026 reflejan una desaceleración del crecimiento global en un contexto de elevada incertidumbre y fragmentación comercial. De acuerdo con el informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO) de abril de 2026 del Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento del PIB mundial se proyecta en torno a 3,3 % para 2026, por debajo de las estimaciones previas y del promedio histórico observado antes de la pandemia. Esta revisión responde principalmente al incremento de tensiones comerciales, la aplicación de nuevas medidas arancelarias entre las principales economías y el deterioro de la confianza empresarial y de consumidores. No obstante, la actividad económica ha mostrado cierta resiliencia, apoyada por mercados laborales aún sólidos y condiciones financieras que, si bien restrictivas, han comenzado a estabilizarse en algunas economías.
• Los riesgos para el crecimiento global continúan inclinados a la baja. El FMI advierte que la intensificación de las disputas comerciales, una mayor fragmentación geoeconómica, la persistencia de conflictos geopolíticos y los elevados niveles de endeudamiento público podrían afectar negativamente el comercio, la inversión y las cadenas globales de suministro. Asimismo, persisten riesgos asociados con episodios de volatilidad financiera y con la posibilidad de que las condiciones monetarias permanezcan restrictivas durante más tiempo del previsto. A pesar de ello, la expansión de sectores vinculados a innovación tecnológica e inteligencia artificial ha contribuido parcialmente a sostener la actividad económica en varias economías avanzadas y emergentes.
• En este contexto, la inflación global continúa moderándose gradualmente, aunque con ritmos diferenciados entre países y regiones. Según el WEO de abril de 2026, la inflación mundial se reduciría hacia niveles cercanos a 4,3 % en 2026, favorecida por la menor presión de los precios energéticos y por la normalización parcial de las cadenas de suministro. Sin embargo, el FMI señala que las presiones inflacionarias subyacentes aún persisten en algunas economías, especialmente en el componente de servicios, lo que ha llevado a varios bancos centrales a mantener una postura cautelosa respecto a la flexibilización monetaria.
Economías avanzadas
• El crecimiento de las economías avanzadas continúa siendo moderado y heterogéneo, condicionado por el endurecimiento acumulado de la política monetaria, el debilitamiento del comercio internacional y el aumento de las tensiones geopolíticas. Para 2026, el FMI prevé una expansión limitada para este grupo de economías, en un entorno donde la inflación sigue en descenso, aunque aún permanece por encima de las metas en ciertos países. En consecuencia, las principales autoridades monetarias han adoptado una estrategia prudente respecto a los recortes de tasas de interés.
• Estados Unidos mantiene un crecimiento positivo, aunque más moderado respecto a años anteriores, lo que refleja una desaceleración del consumo y de la inversión privada en un entorno de mayores costos financieros y creciente incertidumbre comercial. El FMI destaca que las presiones inflacionarias han mostrado una convergencia más lenta de lo previsto hacia la meta de la Reserva Federal, especialmente en servicios, lo que ha limitado una flexibilización monetaria más acelerada.
• La zona del euro ha registrado una recuperación gradual, apoyada por la moderación de la inflación y cierta mejora del ingreso real de los hogares. Sin embargo, el crecimiento continua débil debido al bajo dinamismo industrial, la menor demanda externa y la incertidumbre derivada de las tensiones comerciales globales. En este contexto, el Banco Central Europeo ha comenzado un proceso gradual de reducción de tasas de interés, en la medida en que la inflación se ha acercado a su objetivo de mediano plazo.
Economías Emergentes, América Latina y el Caribe
• Las economías emergentes y en desarrollo continúan creciendo por encima de las economías avanzadas, aunque con una marcada heterogeneidad entre regiones. El FMI señala que varias economías asiáticas mantienen un desempeño relativamente sólido, mientras que otras regiones enfrentan mayores desafíos derivados de la desaceleración del comercio mundial, menores flujos de inversión y condiciones financieras aún restrictivas.
• Para América Latina y el Caribe, el FMI proyecta un crecimiento moderado cercano a 2,2 % en 2026, inferior al promedio histórico de la región. El desempeño económico se sustenta, principalmente, en el consumo interno y en cierta recuperación de la demanda doméstica, aunque limitado por bajos niveles de inversión, restricciones fiscales, elevada vulnerabilidad externa y la persistente dependencia de los precios de materias primas.
• El FMI enfatiza que el incremento de medidas proteccionistas y las tensiones comerciales entre las principales economías representan uno de los principales riesgos para las economías emergentes y para América Latina. Las economías con mayor dependencia de exportaciones de materias primas o con elevada exposición comercial a Estados Unidos y China podrían enfrentar mayores efectos adversos sobre el crecimiento, el comercio exterior y los flujos de capital.
Datos de los países | Observado | Proyección | |||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Tipo de economía | País | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
Economías Avanzadas | Estados Unidos | 2,58 | -2,08 | 6,15 | 2,52 | 2,94 | 2,79 | 2,12 | 2,32 | 2,10 | 2,10 | 1,88 | 1,75 |
Japón | -0,31 | -4,28 | 3,56 | 1,33 | 0,72 | -0,24 | 1,19 | 0,72 | 0,62 | 0,62 | 0,61 | 0,61 | |
Reino Unido | 1,26 | -10,05 | 8,54 | 5,15 | 0,27 | 1,09 | 1,32 | 0,80 | 1,30 | 1,63 | 1,61 | 1,54 | |
Zona Euro | 1,63 | -6,01 | 6,42 | 3,64 | 0,44 | 0,92 | 1,40 | 1,09 | 1,21 | 1,36 | 1,24 | 1,12 | |
Economías Emergentes | Brasil | 1,22 | -3,28 | 4,76 | 3,02 | 3,24 | 3,42 | 2,29 | 1,91 | 1,96 | 2,35 | 2,50 | 2,50 |
China | 6,07 | 2,34 | 8,56 | 3,11 | 5,38 | 5,00 | 4,96 | 4,41 | 4,03 | 4,00 | 3,66 | 3,35 | |
India | 3,87 | -5,78 | 9,69 | 7,61 | 7,21 | 7,10 | 7,62 | 6,48 | 6,53 | 6,50 | 6,52 | 6,50 | |
Rusia | 2,20 | -2,65 | 5,87 | -1,44 | 4,07 | 4,92 | 0,98 | 1,09 | 1,09 | 1,00 | 1,00 | 1,00 | |
Sudáfrica | 0,26 | -6,17 | 4,86 | 2,06 | 0,81 | 0,54 | 1,11 | 1,05 | 1,25 | 1,55 | 1,67 | 1,83 | |
Economías de la Región | Argentina | -2,00 | -9,90 | 10,44 | 6,02 | -1,86 | -1,34 | 4,37 | 3,50 | 4,00 | 3,77 | 3,54 | 3,15 |
Bolivia | 1,51 | -12,72 | 10,03 | 3,75 | 2,52 | -1,12 | -1,20 | -3,29 | 0,00 | 0,00 | 0,00 | 0,00 | |
Chile | 0,63 | -6,14 | 11,31 | 2,15 | 0,52 | 2,64 | 2,29 | 2,40 | 2,57 | 2,33 | 2,31 | 2,27 | |
Colombia | 3,19 | -7,19 | 10,80 | 7,33 | 0,84 | 1,49 | 2,64 | 2,34 | 2,54 | 2,62 | 2,74 | 2,76 | |
Perú | 2,24 | -10,94 | 13,42 | 2,82 | -0,35 | 3,51 | 3,44 | 2,82 | 2,80 | 2,80 | 2,80 | 2,80 | |
País | Coyuntura |
|---|---|
Estados Unidos 2,6 % (Q1. 2026) | • El PIB estadounidense en el primer trimestre de 2026 registró una tasa de crecimiento positiva de 2,6 % anualizado, superior a la observada en el cuarto trimestre de 2025 (2,0 %). Esta aceleración respondió especialmente al repunte de la inversión privada, al mayor dinamismo de las exportaciones y a la recuperación del gasto gubernamental, aunque parcialmente contrarrestados por una moderación del consumo privado y un incremento de las importaciones. En términos generales, la economía estadounidense mantuvo una trayectoria expansiva al inicio de 2026. |
Zona Euro 0,3 % (Q1. 2026) | • La tasa de crecimiento interanual se desaceleró en el primer trimestre de 2026, al situarse en el 0,3 %, frente al 1,2 % registrado en el cuarto trimestre de 2025. El desempeño entre los países miembros fue heterogéneo: España y Francia sostuvieron una trayectoria positiva, mientras que Alemania e Italia mostraron signos de estancamiento. A ello se sumó una caída notable de la producción industrial en diciembre, lo que refuerza la imagen de una recuperación económica débil y aún frágil. |
Reino Unido 1,1 % (Q1. 2026) | • La economía de Reino Unido en el primer trimestre de 2026 muestra una tasa de crecimiento interanual de 1,1 %, por encima de la experimentada en el cuarto trimestre de 2025 (1,0 % interanual). |
Japón 0,4% (Q1. 2026) | • En el cuarto trimestre de 2025, la demanda doméstica creció 0,2 % en términos interanuales,con una desaceleración respecto al 1,1% del trimestre previo. |
País | Coyuntura |
|---|---|
China 5,0 % (Q1. 2026) | • La economía de China creció en términos interanuales en 5,0 % en el primer trimestre de 2026. |
India 7,8% (Q1. 2026) | • En el primer trimestre de 2026, el gasto en consumo final privado aumentó 7,1 % interanual, frente al 8,0 % del trimestre anterior. |
Brasil 1,8% (Q1. 2026) | • El crecimiento real interanual del PIB de Brasil se situó en el 1,84 % en el primer trimestre de 2026, al mismo nivel respecto al del trimestre previo. |
Rusia -0,2 % (Q1. 2026) | • El crecimiento de la economía rusa en elprimer trimestre de 2026 fue de -0,2 % en términos interanuales, por debajo del 1,0% del cuarto trimestre de 2025. |
Sudáfrica 2,1% (Q1. 2026) | • En términos interanuales, el gasto en consumo final de Sudáfrica se desaceleró del 4,1 % en el cuarto trimestre de 2025 al 3,4 % en el primer trimestre de 2026. |
País | Coyuntura |
|---|---|
Colombia 2,2% (Q1. 2026) | • En el primer trimestre de 2026, el gasto en consumo final creció 3,4% interanual, desacelerándose respecto al 3,9% del trimestre anterior. |
Perú 3,5% (Q1. 2026) | • En el primer trimestre de 2026, el gasto en consumo final privado se incrementó en 3,6%, frente al crecimiento de 3,1% del cuarto trimestre de 2025. Las exportaciones registraron un crecimiento interanual del 1,3% en el primer trimestre de 2026, mientras que las importaciones aumentaron un 12,6%. |
Bolivia -2,6% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2024, el sector que más creció fue el de actividades financieras y seguros con 3,7% de variación interanual, le sigue el sector de la construcción con 3,0%. Sin embargo, el petróleo y gas natural sufrió una caída del -15,0%, con afectación en la producción energética. |
Chile -0,5% (Q1. 2026) | • El sector de pesca fue el que más creció en el primer trimestre de 2026 (4,0% interanual). |
Argentina 2,2% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, el sector que se mostró más dinámico fue el de intermediación financiera, con un avance del 17,2 % interanual; junto con el sector de agricultura y ganadería (16,1 %). Por su parte, el sector de la construcción creció (0,9 %). |
País | Coyuntura |
|---|---|
Estados Unidos 3,8% (Abril 2026) | • La inflación anual en Estados Unidos se ubicó en 3,8% en abril de 2026, según el Índice de Precios al Consumidor (CPI) publicado por la Bureau of Labor Statistics (BLS), superior frente al 3,3% registrado en marzo. Este incremento respondió principalmente al fuerte aumento de los precios de la energía, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el encarecimiento de los combustibles. Por su parte, la inflación subyacente (que excluye alimentos y energía) se situó en 2,8% interanual, por encima del 2,6% observado en marzo, lo que refleja una persistencia de las presiones inflacionarias en los componentes más vinculados a los servicios y la vivienda. A pesarde una moderación gradual de algunos rubros, la resiliencia del mercado laboral y la solidez relativa de la demanda interna sostienen la inflación subyacente. |
Zona Euro 3,0% (Abril 2026) | • • La inflación de precios al consumo en abril de 2026 fue de 3,0% en términos interanuales, por encima del mes pasado (2,6 %), según estadísticas de Eurostat. El Banco Central Europeo (BCE) tiene como objetivo mantener la inflación cerca del 2,0 %. |
Reino Unido 2,8% (Abril 2026) | • El IPC de Reino Unido cambió en 2,8 % en abril de 2026, por debajo del mes anterior (3,3 %), según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS). |
Japón 1,4% (Abril 2026) | • En abril de 2026, la inflación en Japón se ubicó en 1,4 % interanual. El grupo de precios de combustibles y servicios públicos presentó una reducción del 1,5 % interanual. Los precios de alimentos aumentaron 3,5 % en términos interanuales. |
País | Coyuntura |
|---|---|
China 1,2% (Abril 2026) | • El comportamiento de la inflación en abril de 2026 se explica por la reducción de los precios de los productos alimentarios (carne y frutas frescas), que alcanzó un 1,6 % interanual. |
India 3,5% (Abril 2026) | • La variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en India durante abril de 2026 fue del 3,5%. |
Brasil 4,4% (Abril 2026) | • Los precios de alimentos y bebidas aumentaron un 2,69 % en abril de 2026. |
Rusia 5,6% (Abril 2026) | • En abril de 2026, se registró un aumento de 4,02 % en los precios del grupo de alimentos. Asimismo, los combustibles experimentaron un incremento del 12,30 %. |
Sudáfrica 4,0% (Abril 2026) | • En abril de 2026, los precios de alimentos y bebidas fueron los que crecieron en mayor medida, 2,9 % interanual; seguido por el incremento en los precios de bebidas alcohólicas y tabaco en 4,0 %. |
País | Coyuntura |
|---|---|
Colombia 5,7 % (Abril 2026) | • En abril de 2026, los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas crecieron 6,71%, mientras que los de bebidas alcohólicas y tabaco aumentaron 6,91 %, lo cual llevó a que el índice de precios al consumidor (IPC) presentara una variación de 5,68 %, según el Departamento Administrativo Nacional de estadísticas (Dane). |
Perú 4,0% (Abril 2026) | • En abril de 2026, se registró una variación mensual positiva de 0,52 % respecto al mes anterior. La tasa de variación anual estuvo influenciada por el alza en los precios de alimentos y bebidas con 4,22 %; ropa y calzado, con 1,35 %; y, servicios médicos con 0,94 %. |
Bolivia 14,2% (Abril 2026) | • En abril de 2026, se registró una variación mensual positiva de 0,14 % respecto al mes anterior. La tasa interanual fue de 14,2%. |
Chile 4,0% (Abril 2026) | • En abril de 2026 destacaron los aumentos en los precios de transporte (9,49%) y en los de servicios de vivienda y básicos (3,42%), de recreación y cultura (2,31%). |
Argentina 32,4% (Abril 2026) | • En abril de 2026, los precios de alimentos y bebidas crecieron 30,90 % en términos interanuales. |
Las tasas de interés de política, también conocidas como tasas de interés referenciales o de descuento, son herramientas fundamentales de la política monetaria implementadas por los bancos centrales para influir en la economía. Mediante el ajuste de estas tasas, los bancos centrales buscan alcanzar objetivos macroeconómicos como la estabilidad de precios, el pleno empleo y el crecimiento económico sostenible.
Las tasas de interés de política representan el costo del financiamiento para las instituciones financieras cuando solicitan préstamos al banco central. Estas tasas sirven como referencia para las tasas de interés en la economía en general; que a su vez, afectan el costo del crédito para empresas, consumidores e incluso gobiernos.
Objetivos de las Tasas de Interés de Política
Los bancos centrales ajustan las tasas de interés de política con el objetivo de alcanzar metas macroeconómicas específicas, como:
Impacto de las Tasas de Interés de Política en la Economía
Las tasas de interés de política influyen en la economía de diversas maneras:
Las tasas de interés de política son instrumentos de gran importancia para la estabilidad y el crecimiento económico. Los bancos centrales deben calibrar cuidadosamente las tasas de interés para alcanzar sus objetivos macroeconómicos sin generar efectos adversos en la economía.
País | Situación |
|---|---|
Estados Unidos - Reserva Federal | En abril de 2026, la Reserva Federal mantuvo la tasa de fondos federales en 3,75%, con una postura cauta en medio de una inflación aún elevada, un mercado laboral debilitado y una fuerte división interna del FOMC —con cuatro disensos, el mayor número desde 1992— mientras la incertidumbre geopolítica y la inminente salida de Powell añadían presión a una decisión que reafirmó la dependencia estricta de los datos para cualquier ajuste futuro. |
Zona Euro – Banco Central Europeo | En abril de 2026, el Banco Central Europeo mantuvo sin cambios sus tres tasas de referencia —2,00% (depósitos), 2,15% (refinanciación) y 2,40% (préstamos marginales)— en un contexto donde los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el crecimiento se intensificaron, debido al fuerte aumento de los precios de la energía provocado por la guerra en Medio Oriente; el Consejo de Gobierno subrayó que no se comprometería con una trayectoria futura de tasas, que seguiría un enfoque dependiente de los datos, y que los programas APP y PEPP continuaban en reducción de forma predecible al no reinvertirse los vencimientos, lo que reafirmó además su disposición a usar todos los instrumentos —incluido el Transmission Protection Instrument— para asegurar la estabilidad de precios y la transmisión monetaria. |
Inglaterra – Banco de Inglaterra | En abril de 2026, el Banco de Inglaterra mantuvo la Bank Rate en 3,75% con una votación 8–1, donde un miembro del MPC pidió subirla a 4%, en un contexto marcado por el fuerte repunte de los precios globales de la energía debido al conflicto en Medio Oriente; la inflación del Reino Unido había repuntado a 3,3%, con riesgo de efectos de segunda ronda en salarios y precios, mientras que el mercado laboral se aflojaba y la actividad mostraba señales de debilidad, por lo que el Comité consideró apropiado no mover la tasa, aunque advirtió que, si los choques energéticos persistían, podría ser necesario un endurecimiento adicional para asegurar el retorno sostenible al objetivo del 2%. |
Japón – Banco de Japón | En abril de 2026, el Banco de Japón mantuvo su tasa de política en 0,75% mediante una votación 6–3, producto de una división inusualmente amplia dentro de la Junta; tres miembros —Takata, Tamura y Nakagawa— votaron por subir la tasa, lo que marcó el mayor nivel de disenso bajo la gobernanza de Ueda. Según las fuentes oficiales del BoJ y el análisis de FocusEconomics, la decisión de no subir la tasa respondió a la incertidumbre generada por la guerra entre Estados Unidos e Irán, que elevó los precios del petróleo y presionó al alza la inflación en marzo, mientras el banco revisaba significativamente al alza sus proyecciones de inflación y adoptaba un tono más hawkish, como una señal que los riesgos inflacionarios superaban los riesgos para el crecimiento. Aun así, el BoJ optó por esperar mayor claridad sobre el impacto económico del conflicto antes de reanudar las subidas, aunque dejó claro que se anticipa un nuevo ciclo de endurecimiento hacia finales de 2026. |
Suiza – Banco Nacional de Suiza | En abril de 2026, el Banco Nacional Suizo (SNB) mantuvo su tasa de política en 0%, sin realizar ningún ajuste, porque en ese mes no hubo reunión de política monetaria: el SNB solo decide tasas en marzo, junio, septiembre y diciembre, por tanto, la evaluación más cercana fue la de marzo de 2026, publicada el 16 de abril de 2026, donde confirmó que dejaba la tasa sin cambios en 0% en un contexto de alta volatilidad financiera, alza de precios de la energía por tensiones en Medio Oriente y mayor inflación esperada. |
Los instrumentos de deuda soberana son herramientas financieras que permiten a los gobiernos captar recursos del público mediante la emisión de títulos valores. Estos títulos representan promesas de pago futuro, que incluye el capital original y los intereses correspondientes. Cada instrumento posee características específicas, como su plazo de vencimiento, tasa de interés y nivel de riesgo asociado.
Tipos de Instrumentos de Deuda Soberana
Bonos: Préstamos a largo plazo (más de un año) que generalmente se amortizan en cuotas periódicas, tanto capital como intereses. Los bonos pueden ser soberanos (emitidos por el gobierno central) o subnacionales (emitidos por gobiernos locales).
Letras del Tesoro: Préstamos a corto plazo (menos de un año) que se venden a descuento, es decir, por un precio inferior a su valor nominal. Al vencimiento, el gobierno los reembolsa por su valor nominal completo.
Utilidad de los Instrumentos de Deuda Soberana
Los gobiernos emplean los instrumentos de deuda soberana para financiar una amplia gama de actividades, como: Infraestructura, Educación, Salud, Seguridad, Protección Social.
Riesgos Asociados a la Deuda Soberana
Si bien la deuda soberana puede ser una herramienta valiosa para el desarrollo, también conlleva riesgos considerables:
Riesgo de Default: El gobierno no puede pagar el dinero prestado, lo que puede tener graves consecuencias económicas para el país.
Riesgo de Aumento de la Tasa de Interés: Si la tasa de interés sube, el costo de la deuda para el gobierno también aumenta, lo que puede dificultar el pago de la deuda.
Riesgo de Inestabilidad Política: La inestabilidad política puede incrementar el riesgo de que el gobierno no cumpla con sus obligaciones.
Gestión de la Deuda Soberana
Los gobiernos deben gestionar la deuda soberana de manera responsable para evitar caer en una situación de default. Esto implica:
Mantener un Nivel de Deuda Sostenible: La deuda no debe ser demasiado alta en relación con el PIB del país.
Diversificar las Fuentes de Financiamiento: No depender de un solo tipo de instrumento de deuda o de un solo grupo de inversores.
Implementar Políticas Económicas Sólidas: Promover el crecimiento económico y la estabilidad fiscal para generar ingresos suficientes para pagar la deuda.
El índice del dólar (DXY) registró una tendencia descendente durante abril de 2026, que revirtió parte de la recuperación observada en marzo y se ubicó nuevamente por debajo del umbral de 100 puntos hacia la segunda mitad del mes. Tras iniciar abril en niveles cercanos a 100, el índice perdió impulso de manera progresiva, con cotizaciones en torno a 98 puntos hacia finales del período. La corrección estuvo asociada a una moderación de la demanda de activos refugio, en un contexto de menor percepción de riesgo geopolítico tras avances en las negociaciones para reducir las tensiones en Medio Oriente, así como a una mayor expectativa de flexibilización monetaria por parte de la Reserva Federal.
Adicionalmente, la disminución de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y el fortalecimiento relativo de otras monedas de economías avanzadas contribuyeron a debilitar al dólar. Diversos analistas señalaron que la caída reflejaba no solo factores coyunturales, sino también preocupaciones relacionadas con la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos y una menor preferencia internacional por activos denominados en dólares. En conjunto, abril de 2026 estuvo caracterizado por una depreciación gradual del dólar estadounidense, debilitamiento que contrastó con el repunte técnico observado durante marzo.
Moneda | Descripción |
|---|---|
Libra esterlina | • El valor de la libra esterlina en 2025 estuvo influenciado por la evolución de la política monetaria del Banco de Inglaterra, que inició un proceso gradual de reducción de tasas de interés tras el ciclo de endurecimiento de años previos. Si bien la inflación mostró señales de moderación durante el año, se mantuvo por encima del objetivo del 2 % durante varios meses, lo que llevó al banco central a proceder con cautela en dichos recortes. Esta postura contribuyó a sostener en parte el valor de la libra, aunque el efecto positivo quedó atenuado por el débil desempeño de la economía británica y la persistente incertidumbre sobre la trayectoria futura de la política monetaria. |
Euro | • En 2024 el euro se apreció 13,42 % frente al dólar estadounidense. |
Yen japonés | • En 2025, el yen japonés continuó con presiones frente al dólar estadounidense, aunque con episodios de recuperación a lo largo del año. Si bien el Banco de Japón comenzó a normalizar gradualmente su política monetaria tras años de tasas ultra bajas, el diferencial de tasas frente a Estados Unidos se mantuvo elevado debido a que la Reserva Federal sostuvo una postura relativamente restrictiva durante gran parte del año. Esta divergencia limita el desempeño del yen, que se mantuvo en niveles históricamente débiles frente al dólar, aunque la expectativa de un ajuste monetario más sostenido en Japón contribuyó a moderar la depreciación observada en años anteriores. |
Franco suizo | • En abril de 2026 cerró con una cotización de USD 0,78 por 1 franco suizo. |
Moneda | Descripción |
|---|---|
Renminbi chino | • Del 1 de enero al 31 de diciembre de 2025, el promedio de cotización respecto al dólar fue de ¥ 7,19 por dólar. |
Real brasileño | • El real brasileño acumuló una apreciación del 10,66 % desde el primer día laborable de enero al 31 de diciembre de 2025. |
Rublo ruso | • En 2025, el rublo se apreció 30,62 % al 31 de diciembre, si se lo compara con el 1 de enero de ese mismo año. |
Rand sudafricano | • El rand acumuló una apreciación del 11,92 % en 2025. |
Rupia india | • La rupia india acumuló una depreciación del 4,93 % en 2025. |
Moneda | Descripción |
|---|---|
Peso argentino | • Al 31 de diciembre de 2025, la cotización del peso argentino cerró en 1.451,62 pesos por dólar. Esta evolución ha sido favorecida por la flexibilización de los controles cambiarios, la emisión de deuda para reforzar reservas y un préstamo del FMI por USD 20.000 millones. Las proyecciones para fines de año estiman un tipo de cambio oficial entre 1.300 y 1.400 pesos por dólar, condicionado por la evolución de la inflación y la solidez de las reservas internacionales. |
Peso colombiano | • Se estima que el peso colombiano mantendrá su volatilidad en el corto plazo, debido a la fuerte correlación entre esta moneda y los precios internacionales del crudo. |
Peso mexicano | • En 2025, el peso se apreció 13,51 % frente al valor registrado a inicios de año. |
Peso chileno | • En 2025, la cotización promedio del peso chileno fue de 951,14 pesos por dólar. Desde el primer día laborable del 2025 y hasta el 31 de diciembre de 2025 el peso chileno se apreció 10,34 %. |
En abril de 2026, los precios de los commodities aún reflejan el impacto de un entorno monetario todavía restrictivo, aunque con señales de transición hacia posturas más cautelosas por parte de varios bancos centrales. En este contexto, los metales y minerales aumentaron 38,1% interanual, mientras que las materias primas aumentaron 3,6 %. Las tasas de interés, que permanecen elevadas o con reducciones graduales aún inciertas, han moderado la actividad económica global y reducido la demanda por insumos industriales, lo que explica la presión a la baja sobre algunos precios, especialmente en bienes ligados al ciclo económico.
El índice de alimentos presenta un aumento de 7,4 % frente a abril de 2025, al tiempo que los commodities sin energía aumentaron, con una variación interanual de 11,1 %. La divergencia entre el alza de los metales y la caída o estancamiento de otros grupos sugiere dinámicas específicas de oferta y expectativas sectoriales —como inventarios, proyecciones de producción o demanda industrial futura— que mantienen comportamientos diferenciados dentro del conjunto de los mercados de commodities.
Durante abril de 2026, el precio del oro sigue en proceso de ajuste desde los máximos extraordinarios observados durante el episodio de tensión geopolítica de marzo. A medida que disminuyó el riesgo de una interrupción severa y prolongada del suministro energético global, los mercados redujeron parcialmente las primas de refugio que habían impulsado al metal en semanas previas. En este contexto, el oro registró una tendencia predominantemente bajista durante gran parte del mes, al ubicarse en un rango de negociación inferior al observado en el primer trimestre del año y con un cierre en abril en alrededor de USD 4.617,85 por onza, con una caída mensual cercana al 3 %.
La corrección estuvo asociada principalmente al fortalecimiento del dólar estadounidense, la persistencia de elevados precios del petróleo y la expectativa de que los principales bancos centrales mantuvieran una postura monetaria restrictiva durante más tiempo para contener las presiones inflacionarias derivadas del shock energético. Estos factores redujeron temporalmente el atractivo relativo de los activos que no generan rendimiento, como el oro. Asimismo, la moderación de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y una mayor confianza en la capacidad de la economía estadounidense para absorber los efectos del conflicto contribuyeron a una reducción de la demanda financiera por activos refugio.
No obstante, los fundamentos estructurales del mercado permanecieron favorables para el metal precioso. La demanda física en Asia continuó mostrando resiliencia y las compras oficiales siguieron desempeñando un papel relevante. Tras las ventas netas observadas en marzo, los bancos centrales retomaron las adquisiciones de oro en abril, registrando compras netas de aproximadamente 17 toneladas, lideradas por Polonia y China, lo que reafirmó el interés estratégico de las autoridades monetarias por diversificar reservas y fortalecer activos de refugio.
Desde una perspectiva técnica, el mercado operándose mantuvo por debajo de la barrera psicológica de USD 5.000 por onza troy, nivel que se consolidó como una resistencia relevante luego de haber funcionado como soporte durante el primer trimestre. Sin embargo, pese a la corrección acumulada desde los máximos históricos de enero, el oro continua muy por encima de los niveles observados un año atrás y conservó una tendencia estructural alcista, respaldada por la persistencia de riesgos geopolíticos, la elevada incertidumbre global y la sostenida demanda de bancos centrales. En síntesis, abril de 2026 representó una fase de consolidación posterior al shock geopolítico de marzo, caracterizada por una normalización parcial de los flujos financieros, pero sin alterar los factores de largo plazo que respaldan al mercado del oro.
Durante abril de 2026, el precio del WTI registró un nuevo incremento respecto a marzo, alcanzando un promedio mensual cercano a USD 100 por barril, el nivel más alto del año hasta ese momento. A lo largo del mes se observó una elevada volatilidad, con cotizaciones que superaron temporalmente los USD 110 por barril durante los primeros días de abril y que posteriormente corrigieron parcialmente antes de retomar una trayectoria ascendente hacia finales del período. La evolución de los precios estuvo estrechamente vinculada a los acontecimientos geopolíticos en Medio Oriente, particularmente a la persistencia de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y a los riesgos asociados al tránsito de crudo por el Estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos de abastecimiento energético a nivel mundial.
El contexto de mercado durante abril estuvo marcado por un predominio aún mayor de los factores geopolíticos sobre los fundamentos tradicionales de oferta y demanda. Los episodios de escalamiento del conflicto generaron preocupaciones sobre posibles interrupciones en los flujos internacionales de petróleo, que impulsaron fuertes repuntes en los precios durante la primera mitad del mes. Sin embargo, las señales intermitentes de distensión y las expectativas de una eventual normalización del tránsito marítimo contribuyeron a moderar parcialmente las presiones alcistas. En paralelo, la política de producción de la OPEP+ continuó orientada a sostener la estabilidad del mercado mediante restricciones de oferta, aunque la disponibilidad de producción adicional en algunos países y la persistencia de inventarios relativamente elevados limitaron incrementos más pronunciados y sostenidos.
En conjunto, abril de 2026 reflejó un mercado petrolero altamente sensible a los riesgos geopolíticos, con episodios de volatilidad significativamente superiores a los observados en meses anteriores. A diferencia de marzo, cuando el alza de precios estuvo impulsada principalmente por un aumento de las primas de riesgo, durante abril se incorporaron preocupaciones más concretas sobre eventuales restricciones de suministro, lo que permitió que el WTI se ubicara de forma sostenida por encima de los niveles registrados en el primer trimestre del año. No obstante, la presencia de factores compensatorios en la oferta global y la incertidumbre respecto a la duración de las tensiones internacionales sugieren que el mercado opera en un entorno de transición, donde las expectativas de corto plazo permanecieron condicionadas principalmente por la evolución del conflicto y sus implicaciones sobre la seguridad energética mundial.