Es importante analizar el desempeño de la economía mundial, así como de manera particular de las economías avanzadas, emergentes y de las latinoamericanas, específicamente el comportamiento del PIB, inflación, tasas de interés e índices bursátiles relevantes y sus efectos en la economía ecuatoriana, que depende del grado de interrelación económica global.
Crecimiento Mundial
• De acuerdo con las Perspectivas de la Economía Mundial (WEO) de octubre de 2026, el crecimiento del PIB real mundial pasaría de 3,5 % en 2025 a 3,1 % en 2026 y 3,4 % en 2027. Frente a la actualización de julio, la previsión para 2026 aumenta 0,1 puntos porcentuales y la de 2027 se mantiene sin cambios. Esta mejora limitada no implica una aceleración generalizada: el encarecimiento de la energía y las perturbaciones de oferta derivadas del conflicto en Medio Oriente contrastan con el impulso de la inversión y el comercio vinculados a la inteligencia artificial. El resultado agregado oculta una mayor concentración del crecimiento mundial, con revisiones a la baja en las perspectivas de crecimiento de aproximadamente el 47 % de las economías.
• Los riesgos para el crecimiento siguen elevados y el balance vuelve a inclinarse a la baja. Una prolongación del conflicto, nuevas restricciones comerciales o condiciones financieras más exigentes podrían debilitar la actividad y aumentar la inflación. En un escenario adverso, distinto de la proyección base, el FMI supone que el conflicto se extiende hasta junio de 2027 y ocasiona daños adicionales a la infraestructura energética; bajo esos supuestos, el petróleo alcanzaría USD 130 por barril entre el cuarto trimestre de 2026 y el primero de 2027. Además, una revisión de las expectativas de rentabilidad de la inteligencia artificial podría frenar la inversión y provocar correcciones bursátiles. Los elevados niveles de deuda pública reducen el margen de respuesta fiscal ante nuevos choques.
• La desinflación mundial se interrumpiría temporalmente: la inflación general aumentaría de 4,1 % en 2025 a 4,7 % en 2026, antes de moderarse a 4,1 % en 2027. Respecto de julio, la previsión para 2026 no cambia y la de 2027 aumenta 0,2 puntos porcentuales. El repunte de 2026 responde principalmente al alza de los precios de la energía y los alimentos. La combinación de mayores costos y una actividad desigual exige que la política monetaria se ajuste a las condiciones de cada país y a la persistencia de las presiones inflacionarias.
Economías avanzadas
• El crecimiento de las economías avanzadas se proyecta en 2,1 % para 2026, frente al 2,0 % de 2025, y se moderaría a 1,8 % en 2027. La previsión de 2026 mejora 0,4 puntos porcentuales respecto de julio, mientras que la de 2027 permanece sin cambios. La evolución es heterogénea: las economías exportadoras netas de energía reciben cierto alivio por la mejora de sus términos de intercambio, mientras que las importadoras afrontan mayores costos, salvo cuando el impulso tecnológico compensa parte de ese efecto. Por tanto, la revisión al alza del grupo no refleja una recuperación uniforme.
• En Estados Unidos, el FMI proyecta un crecimiento de 2,3 % tanto en 2026 como en 2027. En comparación con julio, la previsión de 2026 se mantiene y la de 2027 aumenta 0,1 puntos porcentuales. La actividad se apoya en el consumo privado, la política fiscal, la inversión tecnológica y la productividad. Su condición de exportador neto de energía limita el impacto directo del conflicto, aunque persisten riesgos por las tensiones comerciales, los precios y una eventual corrección de las expectativas sobre la inteligencia artificial.
• En la zona del euro, el crecimiento disminuiría de 1,2 % en 2025 a 1,1 % en 2026 y se recuperaría a 1,2 % en 2027. La proyección para 2026 supera en 0,2 puntos porcentuales la de julio, pero los mayores precios de la energía y la débil confianza de los consumidores continúan limitando la actividad. La inflación general aumentaría de 2,1 % en 2025 a 3,1 % en 2026 y bajaría a 2,8 % en 2027. Este escenario plantea desafíos para la conducción de la política monetaria, ante la necesidad de contener las presiones inflacionarias derivadas del encarecimiento de la energía, en un contexto de crecimiento económico moderado.
Economías Emergentes, América Latina y el Caribe
• Las economías emergentes y en desarrollo crecerían 3,7 % en 2026, después de 4,5 % en 2025, y se recuperarían a 4,4 % en 2027. Ambas proyecciones se reducen 0,1 puntos porcentuales frente a julio. La recuperación del grupo en 2027 responde en buena medida al repunte previsto en las economías directamente afectadas por el conflicto y no a una aceleración homogénea. Las diferencias entre países dependen de su exposición a las materias primas, el turismo, las remesas, las condiciones financieras y las cadenas de valor tecnológicas.
• En China, el crecimiento se moderaría de 5,0 % en 2025 a 4,5 % en 2026 y 4,0 % en 2027; las previsiones de ambos años se revisan a la baja en 0,1 puntos porcentuales respecto de julio. El encarecimiento del petróleo, la incertidumbre y las dificultades estructurales pesan sobre la actividad, aunque el apoyo de las políticas económicas evitaría una desaceleración más pronunciada. La evolución de esta economía es relevante para los exportadores de materias primas por sus efectos sobre la demanda y los precios internacionales.
• Para América Latina y el Caribe, el FMI prevé un crecimiento de 2,3 % en 2026 y 2,5 % en 2027, frente al 2,5 % de 2025. Estas cifras implican recortes de 0,1 y 0,2 puntos porcentuales respecto de julio, respectivamente. El impacto del choque energético depende del balance entre las ganancias de los exportadores de materias primas y las pérdidas de los importadores de energía, así como de la credibilidad de los marcos de política monetaria. En la mayoría de los países, el repunte tecnológico ofrece una compensación limitada. Brasil crecería 2,2 % en 2026 y 1,9 % en 2027, mientras México registraría 1,5 % y 1,8 %, respectivamente, lo que ilustra las diferencias dentro de la región.
• Las tensiones comerciales y la fragmentación siguen siendo riesgos para las economías emergentes y latinoamericanas. El FMI prevé que el volumen del comercio mundial crezca 4,6 % en 2026 y 4,7 % en 2027, después del 5,0 % de 2025. La reorientación de los flujos comerciales y la sustitución de proveedores han amortiguado parte del efecto de los aranceles, pero no eliminan los costos ni la incertidumbre sobre la inversión. Para Ecuador, este entorno hace especialmente relevante seguir la demanda de sus socios comerciales, los precios del petróleo y las condiciones de financiamiento externo.
Datos de los países | Observado | Proyección | |||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Tipo de economía | País | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
Economías Avanzadas | Estados Unidos | 2,58 | -2,08 | 6,15 | 2,52 | 2,94 | 2,79 | 2,34 | 2,33 | 2,29 | 2,06 | 1,88 | 1,75 |
Japón | -0,31 | -4,28 | 3,56 | 1,33 | 0,72 | -0,24 | 1,16 | 0,75 | 0,67 | 0,60 | 0,59 | 0,58 | |
Reino Unido | 1,26 | -10,05 | 8,54 | 5,15 | 0,27 | 1,09 | 1,21 | 1,27 | 1,22 | 1,55 | 1,45 | 1,40 | |
Zona Euro | 1,63 | -5,98 | 6,43 | 3,69 | 0,40 | 1,17 | 1,24 | 1,12 | 1,21 | 1,31 | 1,20 | 1,11 | |
Economías Emergentes | Brasil | 1,22 | -3,28 | 4,76 | 3,02 | 3,24 | 3,42 | 2,29 | 2,18 | 1,86 | 2,42 | 2,46 | 2,50 |
China | 6,07 | 2,34 | 8,56 | 3,11 | 5,38 | 5,00 | 5,00 | 4,47 | 4,01 | 4,00 | 3,66 | 3,35 | |
India | 3,87 | -5,78 | 9,69 | 7,61 | 7,21 | 7,10 | 7,82 | 7,01 | 7,01 | 6,94 | 6,86 | 6,82 | |
Rusia | 2,20 | -2,65 | 5,87 | -1,44 | 4,07 | 4,92 | 1,00 | 0,87 | 0,92 | 1,00 | 1,00 | 1,00 | |
Sudáfrica | 0,26 | -6,17 | 4,86 | 2,06 | 0,81 | 0,54 | 1,11 | 1,04 | 1,32 | 1,49 | 1,68 | 1,84 | |
Economías de la Región | Argentina | -2,00 | -9,90 | 10,44 | 6,02 | -1,86 | -1,34 | 4,48 | 2,06 | 3,46 | 4,16 | 3,85 | 3,33 |
Bolivia | 1,51 | -12,72 | 10,03 | 3,75 | 2,52 | -1,12 | -1,58 | -3,00 | -1,51 | 0,49 | 2,51 | 2,90 | |
Chile | 0,63 | -6,14 | 11,31 | 2,15 | 0,52 | 2,64 | 2,46 | 0,60 | 2,61 | 2,42 | 2,34 | 2,31 | |
Colombia | 3,19 | -7,19 | 10,80 | 7,33 | 0,84 | 1,49 | 2,57 | 2,22 | 2,28 | 2,40 | 2,60 | 2,78 | |
Perú | 2,24 | -10,94 | 13,42 | 2,82 | -0,35 | 3,51 | 3,43 | 3,00 | 2,87 | 3,21 | 3,00 | 3,00 | |
País | Coyuntura |
|---|---|
Estados Unidos 2,1% interanual (Q2. 2026) |
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Zona Euro 1,2% (Q2. 2026) |
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Reino Unido 1,2% (Q2. 2026) |
|
Japón 0,9% (Q2. 2026) |
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País | Coyuntura |
|---|---|
China 4,7% (Q2. 2026) |
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India 7,8% (Q2. 2026) |
|
Brasil 2,0% (Q2. 2026) |
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Rusia 1,3% (Q2. 2026) |
|
Sudáfrica 0,8% (Q2. 2026) |
|
País | Coyuntura |
|---|---|
Colombia 3,5% (Q2. 2026) |
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Perú 2,6% (Q2. 2026) |
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Bolivia -2,6% (Q4. 2024) |
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Chile -0,2% (Q2. 2026) |
|
Argentina 2,3% (Q1. 2026) |
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País | Coyuntura |
|---|---|
Estados Unidos 3,4% (Agosto 2026) |
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Zona Euro 3.2% (Agosto 2026) |
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Reino Unido 3.1% (Agosto 2026) |
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Japón 1,9% (Agosto 2026) |
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País | Coyuntura |
|---|---|
China 0,8% (Agosto 2026) | • La inflación de agosto de 2026 registró un incremento de 0,8% interanual, con respecto al mes previo (0,5%). Esta evolución estuvo influenciada principalmente por el incremento de los precios de transporte y comunicación, que pasó de 0,4% en julio a 2,5% en agosto 2026. |
India 4,8% (Agosto 2026) | • En agosto de 2026, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de India registró una variación interanual de 4,8%. Los precios que más incidieron en esta evolución fueron alimentos y bebidas que crecieron en 5,7%, seguido por los precios de transportación (4,6%). |
Brasil 4,2% (Agosto 2026) | • El índice de precios para agosto 2026 registró una variación interanual de (4,2%), que estuvo influenciado por la moderación en el crecimiento de los precios de educación (6,0%) y vivienda (4,9%) en comparación con julio. |
Rusia 6,3% (Agosto 2026) | • En agosto de 2026, el incremento del índice de precios de Rusia (6,3%) estuvo influenciado por el grupo de productos alimenticios que crecieron interanualmente en 5,1%, acompañado del aumento de los precios de los combustibles experimentaron un incremento de 24,6%. |
Sudáfrica 4,4% (Agosto 2026) | • En agosto de 2026, el índice de precios experimentó un crecimiento de 4,4% con respecto a julio. Los rubros que mayores variaciones registraron en este mes fueron restaurantes y hoteles (5,7%), comunicaciones (1,9%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (1,1%). |
País | Coyuntura |
|---|---|
Colombia 6,2% (Agosto 2026) | • En agosto de 2026, el crecimiento del índice de precios colombiano (6,2%) estuvo influenciado por el aumento de los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas en 6,1% y los rubros de vivienda que crecieron 5,7%. Además, los precios de la energía registraron un aumento interanual de 4,0%. |
Perú 4,4% (Agosto 2026) | • La tasa de variación del índice (4,4%) estuvo influenciada por la variación positiva de precios de alimentos y bebidas con 4,0%, seguido por ropa y calzado (1,7%) y vivienda, combustible y electricidad (3,1%). |
Bolivia 5,0% (Agosto 2026) | • En agosto de 2026, el índice de precios fue de alrededor 0,1 puntos porcentuales más que el registrado el mes pasado (4,9%), con una variación mensual creciente de 1,1%. |
Chile 4,1% (Agosto 2026) | • En agosto de 2026 el índice de precios incrementó 0,6 puntos porcentuales con respecto al registrado en julio (3,5%). Se destaca el aumento interanual en los precios de transporte (6,8%), alimentos y bebidas no alcohólicas (4,6%) y de recreación y cultura (6,4%). |
Argentina 33,5% (Agosto 2026) | • Durante el mes de agosto de 2026, los precios de alimentos y bebidas crecieron 34,9% en términos interanuales, con una tasa de inflación interanual para la región de Buenos Aires que se mantuvo en 34,0%. Se destaca la variación interanual de los precios de electricidad, agua y gas con 49,1%, alimentos y bebidas (34,9%) y comunicación (36,8%). |
Las tasas de interés de política, también conocidas como tasas de interés referenciales o de descuento, son herramientas fundamentales de la política monetaria implementadas por los bancos centrales para influir en la economía. Mediante el ajuste de estas tasas, los bancos centrales buscan alcanzar objetivos macroeconómicos como la estabilidad de precios, el pleno empleo y el crecimiento económico sostenible.
Las tasas de interés de política representan el costo del financiamiento para las instituciones financieras cuando solicitan préstamos al banco central. Estas tasas sirven como referencia para las tasas de interés en la economía en general, que a su vez afecta el costo del crédito para empresas, consumidores e incluso gobiernos.
Objetivos de las Tasas de Interés de Política
Los bancos centrales ajustan las tasas de interés de política con el objetivo de alcanzar metas macroeconómicas específicas, como:
Impacto de las Tasas de Interés de Política en la Economía
Las tasas de interés de política influyen en la economía de diversas maneras:
Las tasas de interés de política son instrumentos de gran importancia para la estabilidad y el crecimiento económico. Los bancos centrales deben calibrar cuidadosamente las tasas de interés para alcanzar sus objetivos macroeconómicos, sin generar efectos adversos en la economía.
País | Situación |
|---|---|
Estados Unidos - Reserva Federal | Durante agosto de 2026, la Reserva Federal mantuvo el rango objetivo de la tasa de fondos federales entre 3,50% y 3,75%, conservando el nivel establecido tras el recorte de diciembre de 2025. En su reunión del 28 y 29 de julio, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) decidió mantener las tasas, en un contexto de crecimiento económico sólido y estabilidad del mercado laboral, aunque con una inflación que fue superior al 3,0%, afectada entre otros factores, por presiones en los precios de la energía. La decisión de mantener las tasas se dio en un contexto en donde los tres votos disidentes propusieron un incremento de 25 puntos básicos y la necesidad de un endurecimiento monetario si la inflación no disminuía. Así, la estabilidad de la tasa de interés hasta agosto coexistió con el riesgo de futuros incrementos, condicionado a la evolución de los precios y de la actividad económica. |
Zona Euro – Banco Central Europeo | Durante agosto de 2026, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sin cambios sus tres tasas de interés oficiales: la facilidad de depósito en 2,25%, las operaciones principales de financiación en 2,4% y la facilidad marginal de crédito en 2,65%. Estos niveles, establecidos tras el incremento de 25 puntos básicos aplicado en junio, fueron ratificados en la reunión del 23 de julio. La pausa permitió evaluar la intensidad y duración del choque energético derivado del conflicto de Medio Oriente, así como sus efectos indirectos sobre precios y salarios. Durante agosto, el Consejo de Gobierno del BCE reiteró que sus decisiones dependerían de los datos y de la persistencia de los riesgos inflacionarios, adoptando las medidas necesarias, sin comprometer una trayectoria específica, con el objetivo de estabilizar la inflación en el 2,0% para el mediano plazo. |
Inglaterra – Banco de Inglaterra | Durante agosto de 2026, el Banco de Inglaterra (BoE) mantuvo su tasa de referencia en 3,75%, nivel vigente desde diciembre de 2025. La última decisión, anunciada el 30 de julio, fue adoptada por seis votos frente a tres; los miembros disidentes propusieron un incremento de 25 puntos básicos, hasta el 4,0%. El Comité de Política Monetaria mantuvo una postura cautelosa ante la incertidumbre sobre la duración del choque energético derivado del conflicto en Medio Oriente y su transmisión a los precios y salarios. Aunque la moderación de las presiones internas y la debilidad del mercado laboral favorecían mantener la tasa, la inflación interanual de agosto repuntó al 3,1%, permaneciendo por encima del objetivo del 2,0%. La estabilidad de la tasa hasta agosto reflejó una estrategia de espera y evaluación, manteniendo abierta la posibilidad de ajustar la política monetaria si las presiones inflacionarias adquieren mayor persistencia en los próximos meses. |
Japón – Banco de Japón | En agosto de 2026, el Banco de Japón (BoJ) mantuvo la tasa de interés de referencia —la tasa overnight no garantizada— en torno al 1,0%, nivel establecido tras el incremento de junio. En su reunión del 30 y 31 de julio, decidió conservarla por ocho votos frente a uno; el miembro disidente propuso elevarla a 1,25%. La economía continuaba recuperándose moderadamente, aunque persistían señales de debilidad y riesgos asociados al encarecimiento de la energía. En agosto destacaron las presiones inflacionarias derivadas de la depreciación del yen, los mayores costos de importación y la transmisión de los aumentos salariales a los precios, de ahí que se contempló acelerar los incrementos de tasas ante el riesgo de que la inflación subyacente superara el 2,0%. De tal manera que, la estabilidad de la tasa hasta agosto representó una pausa para evaluar los efectos del ajuste de junio, dentro de un proceso de normalización monetaria que mantenía abierta la posibilidad de nuevas alzas, condicionadas a la evolución económica, los precios y las condiciones financieras. |
Suiza – Banco Nacional de Suiza | Durante agosto de 2026, el Banco Nacional Suizo (SNB) mantuvo su tasa de política monetaria en 0,0%, prolongando la estabilidad observada desde junio de 2025. La última evaluación ordinaria, anunciada el 18 de junio de 2026, ratificó este nivel; no se celebraron reuniones ordinarias de política monetaria en julio ni agosto. La continuidad de la tasa respondió a una inflación reducida y a presiones de precios a mediano plazo prácticamente sin cambios, pese al encarecimiento de la energía. Bajo el supuesto de mantener la tasa en cero, el SNB proyectaba una inflación promedio del 0,6% para 2026 y 2027, compatible con la estabilidad de los precios; asimismo, reiteró su disposición a intervenir en el mercado de divisas para contrarrestar una apreciación rápida y excesiva del franco suizo que comprometiera la estabilidad de los precios. Así, la política monetaria de agosto reflejó la continuidad del estímulo monetario, sujeta a ajustes si cambiaban las perspectivas de inflación, crecimiento o condiciones cambiarias. |
Los instrumentos de deuda soberana son herramientas financieras que permiten a los gobiernos captar recursos del público mediante la emisión de títulos valores. Estos títulos representan promesas de pago futuro, que incluyen el capital original y los intereses correspondientes. Cada instrumento posee características específicas, como su plazo de vencimiento, tasa de interés y nivel de riesgo asociado.
Tipos de Instrumentos de Deuda Soberana
Bonos: Préstamos a largo plazo (más de un año) que generalmente se amortizan en cuotas periódicas, (capital e interés). Los bonos pueden ser soberanos (emitidos por el gobierno central) o subnacionales (emitidos por gobiernos locales).
Letras del Tesoro: Préstamos a corto plazo (menos de un año) que se venden a descuento, es decir, por un precio inferior a su valor nominal. Al vencimiento, el gobierno los reembolsa por su valor nominal completo.
Utilidad de los Instrumentos de Deuda Soberana
Los gobiernos emplean los instrumentos de deuda soberana para financiar una amplia gama de actividades, como: Infraestructura, Educación, Salud, Seguridad, Protección Social, entre otros.
Riesgos Asociados a la Deuda Soberana
Si bien la deuda soberana puede ser una herramienta valiosa para el desarrollo, también conlleva riesgos considerables:
Riesgo de Default: El gobierno no puede pagar el dinero prestado, lo que puede tener graves consecuencias económicas para el país.
Riesgo de Aumento de la Tasa de Interés: Si la tasa de interés sube, el costo de la deuda para el gobierno también aumenta, lo que puede dificultar el pago de la deuda.
Riesgo de Inestabilidad Política: La inestabilidad política puede incrementar el riesgo de que el gobierno no cumpla con sus obligaciones.
Gestión de la Deuda Soberana
Los gobiernos deben gestionar la deuda soberana de manera responsable para evitar caer en una situación de default. Esto implica:
Mantener un Nivel de Deuda Sostenible: La deuda no debe ser demasiado alta en relación con el PIB del país.
Diversificar las Fuentes de Financiamiento: No depender de un solo tipo de instrumento de deuda o de un solo grupo de inversores.
Implementar Políticas Económicas Sólidas: Promover el crecimiento económico y la estabilidad fiscal para generar ingresos suficientes para pagar la deuda.
Durante agosto de 2026, el índice del dólar estadounidense (DXY) prolongó la corrección observada en julio, aunque con una disminución mensual más moderada. Según los datos de cierre de mercado, el indicador finalizó el 31 de agosto en 99,43 puntos, frente a los 99,91 puntos del cierre de julio, registrando una depreciación del 0,49%. De esta manera, acumuló dos meses consecutivos de retrocesos y una reducción del 1,74% respecto del cierre de junio, situado en 101,187 puntos.
La evolución del dólar estuvo enmarcada por las expectativas sobre la política monetaria estadounidense. Durante agosto, la Reserva Federal mantuvo el rango objetivo de la tasa de fondos federales entre 3,50% y 3,75%, conforme a la decisión de julio. Las minutas publicadas el 19 de agosto mostraron que algunos participantes consideraban necesario un endurecimiento monetario si la inflación no disminuía, mientras otros elementos de la evaluación aconsejaban esperar información adicional. Este escenario mantuvo la atención del mercado sobre la persistencia de las presiones inflacionarias y las posibles decisiones de tasas.
Hacia finales de agosto, el discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en Jackson Hole reforzó el énfasis en la estabilidad de precios. Warsh señaló que la inflación medida por el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) se situaba en el 3,7 % interanual y que las mejores lecturas del verano todavía no demostraban una mejora significativa de la tendencia inflacionaria subyacente. Asimismo, reiteró la disposición de actuar si la inflación no convergía hacia la meta del 2,0% con suficiente rapidez.
Dicho mensaje impulsó al dólar y a los rendimientos de los bonos del Tesoro de corto plazo durante la sesión del 28 de agosto, al aumentar las expectativas de un incremento de tasas. Sin embargo, esa reacción puntual coexistió con un balance mensual negativo del DXY. En conjunto, agosto reflejó una nueva caída del índice, de menor magnitud que la de julio, acompañada de episodios de fortalecimiento asociados a las señales de una política monetaria más restrictiva.
Moneda | Descripción |
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Libra esterlina |
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Euro |
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Yen japonés |
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Franco suizo |
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Moneda | Descripción |
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Renminbi chino |
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Real brasileño |
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Rublo ruso |
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Rand sudafricano |
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Rupia india |
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Moneda | Descripción |
|---|---|
Peso argentino |
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Peso colombiano |
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Peso mexicano |
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Peso chileno |
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En agosto de 2026, en un contexto de incertidumbre geopolítica asociado a las tensiones en Medio Oriente y a los riesgos para el suministro energético internacional, los índices de precios de los principales grupos de productos básicos registraron incrementos interanuales, aunque con diferencias en su magnitud. La energía presentó el mayor aumento, con una variación de 34,5% respecto de agosto de 2025, seguida de los metales y minerales, con 32,9%. Por su parte, el índice de alimentos aumentó 12,0%, mientras que el agregado de productos básicos sin energía creció 13,1%. Las materias primas registraron un incremento más moderado de 4,7%. Estos resultados, si bien se enmarcan en un entorno de riesgos geopolíticos para los mercados internacionales, también responden a las condiciones particulares de oferta y demanda de cada grupo.
La evolución mensual también mostró aumentos en todos los grupos analizados. Entre julio y agosto de 2026, el índice de energía creció 8,9% y el de metales y minerales aumentó 4,1%. Asimismo, las materias primas y los alimentos registraron incrementos de 2,0% y 1,4%, respectivamente, mientras que el agregado sin energía avanzó 2,3%. Estos resultados reflejan un repunte generalizado durante agosto, con incrementos pronunciados en la energía y los metales y minerales, tanto en la comparación mensual como en la interanual.
Durante agosto de 2026, el precio internacional del oro registró una recuperación significativa, aunque mantuvo una elevada volatilidad y presentó un retroceso en las últimas jornadas del mes. La cotización pasó de USD 4.046,15 por onza troy al cierre de julio a USD 4.437 al finalizar agosto, lo que representó un incremento mensual de 9,67%. Este comportamiento reflejó una recuperación respecto de los niveles observados al inicio del período, sin consolidar plenamente el alcanzado durante el mes, caracterizado principalmente por el debilitamiento del dólar estadounidense y la persistente situación geopolítica.
La evolución positiva del oro estuvo influenciada por la demanda de inversión como uno de los principales motores de la recuperación de agosto, con entradas en fondos cotizados respaldados por oro, el aumento de las posiciones compradoras en futuros y la actividad en opciones de compra. Estos factores estuvieron acompañados por el debilitamiento del dólar estadounidense, cuyo índice (US Dollar Index, DXY) se contrajo con relación a los niveles alcanzados al cierre de julio.
A pesar de los rendimientos relativamente altos de los bonos del Tesoro estadounidense y tasas de interés con expectativas al alza, las compras por parte de los bancos centrales continuaron respaldando la demanda de este rubro. La continuidad de estos programas de adquisición estableció que la demanda oficial mantuvo una orientación vinculada con objetivos de reservas de largo plazo más allá de fluctuaciones mensuales del precio, en un contexto en el que las autoridades monetarias continuaron priorizando la diversificación de sus reservas, la reducción de la exposición a determinados activos financieros y la utilización del metal como instrumento de preservación de valor frente a riesgos económicos y geopolíticos.
En esa línea, los riesgos geopolíticos asociados al conflicto de Medio Oriente se profundizaron. Durante agosto, las tensiones en el estrecho de Ormuz elevaron la preocupación por la seguridad del transporte energético y una posible ampliación regional del conflicto. Su efecto sobre el precio del oro fue mixto: la incertidumbre favoreció su atractivo como refugio, mientras que el riesgo de mayores precios de la energía reforzó las expectativas de tasas de interés elevadas.
En conjunto, agosto de 2026 registró un balance favorable para el oro, respaldado por el fortalecimiento de la demanda de inversión, las entradas en fondos cotizados y la continuidad de las compras de los bancos centrales. El recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente también reforzó su atractivo como activo de reserva, aunque los riesgos inflacionarios derivados de posibles interrupciones del suministro energético sostuvieron las expectativas de tasas de interés elevadas y limitaron su avance. Así, la recuperación del precio del metal con respecto al cierre de julio reflejó su mayor preferencia en un entorno de incertidumbre.
Durante agosto de 2026, los precios del petróleo registraron aumentos en sus promedios mensuales, aunque con fluctuaciones importantes durante el período. El West Texas Intermediate (WTI) se ubicó en USD 82,66 por barril, frente a USD 78,97 en julio, equivalente a un incremento de 4,7%. El Brent alcanzó un promedio de USD 91,12 por barril, superior en 9,3% al del mes previo, mientras que el Crudo Oriente promedió USD 77,78 por barril, con un aumento de 1,8%. En tal sentido, los tres precios de referencia presentaron incrementos mensuales.
En particular, la trayectoria del WTI mostró una caída inicial hasta USD 75,22 por barril el 5 de agosto, seguida de una recuperación que lo llevó a USD 88,34 el 21 del mismo mes, siendo el mayor valor del mes. Posteriormente las cotizaciones se moderaron y finalizaron agosto en USD 85,76 por barril. Este comportamiento evidencia que el aumento de los promedios mensuales coexistió con episodios de corrección de precios.
El mercado continuó condicionado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y los riesgos para el transporte internacional de petróleo. Las restricciones a los flujos por el estrecho de Ormuz y las tensiones entre Emiratos Árabes Unidos e Irán reforzaron las preocupaciones sobre el suministro durante agosto. En este contexto, el WTI registró un promedio mensual de USD 82,66 por barril y un precio de cierre de USD 85,76 por barril, dos medidas distintas de su evolución en el período.
Por el lado de la oferta, el 2 de agosto, los siete países de la OPEP+ —Arabia Saudita, Rusia, Iraq, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán— acordaron incrementar sus niveles de producción en conjunto en 188 mil barriles diarios a partir de septiembre de 2026, como parte de la reversión de los recortes voluntarios anunciados en años previos. El anuncio introdujo una perspectiva de mayor oferta para los meses posteriores; sin embargo, el aumento de las cuotas no implica necesariamente un incremento equivalente del suministro efectivo, particularmente en un contexto de restricciones a la producción y las exportaciones.
En conjunto, agosto de 2026 presentó mayores precios promedio en los rubros WTI, Brent y Crudo Oriente con respecto a julio, en un entorno de riesgos geopolíticos y restricciones al transporte de petróleo, acompañado de decisiones de la OPEP+ orientadas a ampliar gradualmente la oferta.