Es importante analizar el desempeño de la economía mundial, así como de manera particular de las economías avanzadas, emergentes y de las latinoamericanas, considerando el comportamiento del PIB, inflación, tasas de interés e índices bursátiles relevantes, así como sus efectos en la economía ecuatoriana, que depende del grado de interrelación económica global.
Crecimiento Mundial
• El desempeño de la economía internacional durante 2024 y 2025 muestra una dinámica de crecimiento moderado, con estabilidad, pero bajo presión de riesgos a la baja. Según la Actualización de Perspectivas de la Economía Mundial — WEO enero de 2026, el PIB mundial crecería aproximadamente 3,3% en 2025 y se proyecta que se mantenga en torno al mismo nivel en 2026. Estas cifras implican una revisión al alza respecto a las estimaciones previas y sugieren cierta resiliencia pese a riesgos derivados de tensiones comerciales, incertidumbre geopolítica y debilidades en el comercio global.
• Los riesgos para el crecimiento siguen inclinados a la baja, asociados con tensiones comerciales persistentes, incertidumbre sobre políticas, altos niveles de deuda pública y posibles interrupciones en cadenas de suministro. Sin embargo, inversiones en tecnología y condiciones financieras aun relativamente acomodaticias han ayudado a sostener la actividad económica.
• En este contexto, la inflación global continúa una trayectoria descendente, con previsiones de alrededor de 4,1% en 2025 y 3,8% en 2026, aunque con diferencias importantes entre regiones y países.
Economías avanzadas
• El crecimiento en el grupo de economías avanzadas es moderado, influido por la combinación de condiciones monetarias aún restrictivas, tensiones geopolíticas y un entorno de comercio global incierto. En 2025–2026 las proyecciones sugieren un crecimiento relativamente limitado, con niveles de inflación cerca de objetivos, pero aún por encima de metas en algunos casos claves.
• Estados Unidos mantiene un crecimiento moderado, con estimaciones que apuntan a una senda más baja comparada con años previos; y, donde las presiones inflacionarias han persistido más tiempo de lo esperado, lo que ha limitado una flexibilización más agresiva de la política monetaria.
• La zona del euro ha mostrado crecimiento resiliente, aunque moderado, con políticas monetarias que han tendido a mantener tasas en niveles neutrales para sostener la actividad económica sin presionar excesivamente la inflación, que recientemente ha descendido por debajo de la meta del BCE.
Economías Emergentes, América Latina y el Caribe
• El crecimiento agregado de los mercados emergentes y en desarrollo se mantiene por encima del promedio de los países avanzados, aunque con diferencias marcadas entre regiones y países individuales. Las proyecciones del FMI indican un crecimiento más robusto en economías dinámicas frente a regiones con mayores desafíos estructurales.
• Para América Latina y el Caribe, aunque hubo variaciones en estimaciones entre informes, muchas proyecciones recientes apuntan a un crecimiento de alrededor del 2,2% para 2026, ligeramente inferior al desempeño de 2025. Las razones incluyen consumo interno que impulsa la actividad económica, pero con una inversión débil, condiciones financieras más estrictas, volatilidad de monedas y dependencia de precios de materias primas.
• El FMI subraya que las tensiones comerciales y las políticas proteccionistas mantienen un peso importante sobre la actividad económica, con impactos más agudos en regiones menos diversificadas o con grandes vínculos comerciales con economías avanzadas.
Datos de los países | Observado | Proyección | |||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Tipo de economía | País | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
Economías Avanzadas | Estados Unidos | 2,58 | -2,08 | 6,15 | 2,52 | 2,94 | 2,80 | 2,10 | 2,40 | 2,00 | 2,09 | 1,88 | 1,75 |
Japón | -0,40 | -4,17 | 2,70 | 0,96 | 1,25 | 0,10 | 1,08 | 0,63 | 0,63 | 0,55 | 0,52 | 0,50 | |
Reino Unido | 1,62 | -10,30 | 8,58 | 4,84 | 0,40 | 1,10 | 1,31 | 1,26 | 1,54 | 1,44 | 1,43 | 1,44 | |
Zona Euro | 1,62 | -6,02 | 6,40 | 3,63 | 0,40 | 0,90 | 1,40 | 1,30 | 1,40 | 1,31 | 1,23 | 1,12 | |
Economías Emergentes | Brasil | 1,22 | -3,28 | 4,76 | 3,02 | 3,24 | 3,40 | 2,40 | 1,94 | 2,24 | 2,31 | 2,43 | 2,49 |
China | 6,07 | 2,34 | 8,56 | 3,11 | 5,38 | 5,00 | 4,80 | 4,16 | 4,19 | 3,96 | 3,70 | 3,36 | |
India | 3,87 | -5,78 | 9,69 | 7,61 | 9,19 | 6,50 | 6,65 | 6,16 | 6,41 | 6,48 | 6,50 | 6,50 | |
Rusia | 2,20 | -2,65 | 5,87 | -1,44 | 4,08 | 4,34 | 0,61 | 0,95 | 1,10 | 1,14 | 1,10 | 1,10 | |
Sudáfrica | 0,26 | -6,17 | 4,86 | 2,06 | 0,81 | 0,54 | 1,15 | 1,15 | 1,51 | 1,70 | 1,83 | 1,83 | |
Economías de la Región | Argentina | -2,00 | -9,90 | 10,44 | 6,02 | -1,86 | -1,34 | 4,46 | 3,99 | 3,97 | 3,85 | 3,62 | 3,21 |
Bolivia | 2,22 | -8,74 | 6,11 | 3,61 | 3,08 | 0,73 | 0,60 | ||||||
Chile | 0,63 | -6,14 | 11,31 | 2,15 | 0,52 | 2,64 | 2,52 | 2,00 | 2,28 | 2,33 | 2,32 | 2,21 | |
Colombia | 3,19 | -7,19 | 10,80 | 7,33 | 0,71 | 1,60 | 2,52 | 2,27 | 2,50 | 2,70 | 2,86 | 2,76 | |
Perú | 2,24 | -10,94 | 13,37 | 2,81 | -0,40 | 3,30 | 2,93 | 2,70 | 2,49 | 2,50 | 2,50 | 2,50 | |
País | Coyuntura |
|---|---|
Estados Unidos 2,0% (Q4. 2025) | • El PIB estadounidense en el cuarto trimestre de 2025 registró una tasa de crecimiento positiva de 2,0% anualizado, inferior a la observada en el tercer trimestre (2,3%). Esta desaceleración reflejó un menor dinamismo del consumo y de las exportaciones, así como una caída del gasto gubernamental, factores parcialmente compensados por un repunte de la inversión privada. Pese a la moderación del crecimiento hacia finales del año, la economía estadounidense mantuvo una trayectoria expansiva durante 2025. |
Zona Euro 1,2% (Q4. 2025) | • La tasa de crecimiento interanual del cuarto trimestre de 2025 se situó en 1,2% por debajo del 1,4 % registrado en trimestre previo. El comportamiento fue heterogéneo entre las principales economías de la zona: mientras España y Francia mantuvieron una trayectoria positiva, Alemania e Italia mostraron signos de estancamiento, y la producción industrial experimentó una caída significativa en diciembre. Todo ello apunta a una recuperación que sigue débil y poco consolidada. |
Reino Unido 1,0% (Q4. 2025) | • La economía de Reino Unido cerró el cuarto trimestre de 2025 con un crecimiento interanual del 1,0 %, cifra inferior al 1,2% registrado en el trimestre anterior |
Japón 0,4% (Q4. 2025) | • Para el cuarto trimestre de 2025, la demanda doméstica creció 0,9% interanual, frente al crecimiento de 0,6 % registrado en el trimestre previo. |
País | Coyuntura |
|---|---|
China 5,0% (Q4. 2025) | • La economía de China creció 5,0 % en el cuarto trimestre de 2025 respecto al mismo período del año anterior. |
India 7,8% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, el gasto en consumo final privado aumentó 8,7 % interanual, frente al crecimiento del 8,0 % registrado en el trimestre previo. |
Brasil 1,8% (Q4. 2025) | • El crecimiento real interanual del PIB fue de 1,8 % en el cuarto trimestre de 2025, similar al trimestre previo. |
Rusia 0,6% (Q3. 2025) | • El crecimiento de la economía rusa en el tercer trimestre de 2025 fue de 0,6 % en términos interanuales, por debajo del 1,1 % del segundo trimestre de 2025. |
Sudáfrica 1,6% (Q4. 2025) | • En términos interanuales, el crecimiento del gasto en consumo final de Sudáfrica pasó de 0,6 % en el tercer trimestre de 2025, a 3,2 % en el cuarto trimestre de 2025. |
País | Coyuntura |
|---|---|
Colombia 2,3% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, el gasto en consumo final creció 3,8%, mientras que el crecimiento del tercer trimestre de 2025 fue 5,7%. |
Perú 3,2% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, el gasto en consumo final privado se incrementó en 3,1%, frente al crecimiento de 3,6% del tercer trimestre. |
Bolivia -2,6% (Q4. 2024) | • En el cuarto trimestre de 2024, el sector que más creció fue el de actividades financieras y seguros con 3,7% de variación interanual, le sigue el sector de la construcción con 3,0%. Sin embargo, el petróleo y gas natural sufrió una caída del -15,0%, con afectación en la producción energética. |
Chile 1,3% (Q4. 2025) | • El sector de pesca fue el que más creció en el cuarto trimestre de 2025 (6,4% interanual). |
Argentina 2,2% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, el sector más dinámico fue el de intermediación financiera, con un avance del 17,2% interanual; junto con el sector de agricultura y ganadería (16,1%). Por su parte, el sector de la construcción creció (0,9%). |
País | Coyuntura |
|---|---|
Estados Unidos 2,4% (Febrero 2026) | • La inflación anual en Estados Unidos se ubicó en 2,4 % en febrero de 2026, según el Índice de Precios al Consumidor (CPI) publicado por Bureau of Labor Statistics. Este nivel fue similar al 2,4 % registrado en enero, consolidando la tendencia de moderación en las presiones inflacionarias observada desde finales de 2025. Por su parte, la inflación subyacente (que excluye alimentos y energía) se situó en 2,4 % interanual, por debajo del 2,5 % del mes previo, lo que sugiere una desaceleración gradual en los componentes más persistentes del índice, en línea con un entorno de menor dinamismo en la demanda interna. |
Zona Euro 1,9% (Febrero 2026) | • La inflación de precios al consumo en febrero de 2026 fue de 1,9% en términos interanuales, por encima que la del mes pasado (1,7%), según estadísticas de Eurostat. El Banco Central Europeo (BCE) tiene como objetivo mantener la inflación cerca del 2,0%. |
Reino Unido 3,0% (Febrero 2026) | • La inflación en Reino Unido de febrero de 2026 se situó en 3,0%, al mismo nivel que la del mes anterior (3,0%), según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS). |
Japón 1,3% (Febrero 2026) | • En febrero de 2026, la inflación en Japón se ubicó en 1,3% interanual. El grupo de precios de combustibles y servicios públicos presentó una reducción del 5,5% interanual. Los precios de alimentos aumentaron 4,0% en términos interanuales. |
País | Coyuntura |
|---|---|
China 1,3% (Febrero 2026) | • El repunte inflacionario de febrero de 2026 estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de los productos alimentarios, en particular la carne y las frutas frescas, cuyos precios crecieron un 1,7% interanual. |
India 3,2% (Febrero 2026) | • La variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en India en febrero de 2026 fue de 3,2%. |
Brasil 3,8% (Febrero 2026) | • En febrero de 2026, los precios de alimentos y bebidas experimentaron un alza del 1,8%. |
Rusia 5,9% (Febrero 2026) | • En febrero de 2026, se registró un aumento del 5,4% en los precios del grupo de alimentos. Asimismo, los combustibles experimentaron un incremento del 11,7%. |
Sudáfrica 3,0% (Febrero 2026) | • En febrero de 2026, los precios de alimentos y bebidas fueron los que crecieron en mayor medida, con 3,7% interanual; seguido por el incremento en los precios de bebidas alcohólicas y tabaco en 5,0%. |
País | Coyuntura |
|---|---|
Colombia 5,3% (Febrero 2026) | • En febrero de 2026, los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas crecieron (5,8%) y bebidas alcohólicas y tabaco (7,8%), lo cual llevó a que el índice de precios al consumidor (IPC) presente una variación del 5,3%, según el Departamento Administrativo Nacional de estadísticas (Dane). |
Perú 2,2% (Febrero 2026) | • En febrero de 2026, se registró una variación positiva respecto al mes pasado de 0,5%. La tasa interanual estuvo influenciada por el crecimiento de precios de alimentos y bebidas (4,0%), aumento en el precio de ropa y calzado (1,3%) y de servicios médicos (0,7%). |
Bolivia 17,4% (Febrero 2026) | • En febrero de 2026, se registró una variación negativa respecto al mes pasado de 2,2%. La tasa interanual fue del 17,4%. |
Chile 2,4% (Febrero 2026) | • En febrero de 2026 destacaron los aumentos en los precios de transporte (2,0%), y los aumentos de servicios de vivienda y básicos (3,1%), de recreación y cultura (1,9%). |
Argentina 33,1% (Febrero 2026) | • En febrero de 2026, los precios de los alimentos y bebidas crecieron un 36,0% interanualmente. |
Las tasas de interés de política, también conocidas como tasas de interés referenciales o de descuento, son herramientas fundamentales de la política monetaria implementadas por los bancos centrales para influir en la economía. Mediante el ajuste de estas tasas, los bancos centrales buscan alcanzar objetivos macroeconómicos como la estabilidad de precios, el pleno empleo y el crecimiento económico sostenible.
Las tasas de interés de política representan el costo del financiamiento para las instituciones financieras cuando solicitan préstamos al banco central. Estas tasas sirven como referencia para las tasas de interés en la economía en general, que a su vez afecta el costo del crédito para empresas, consumidores e incluso gobiernos.
Objetivos de las Tasas de Interés de Política
Los bancos centrales ajustan las tasas de interés de política con el objetivo de alcanzar metas macroeconómicas específicas, como:
Impacto de las Tasas de Interés de Política en la Economía
Las tasas de interés de política influyen en la economía de diversas maneras:
Las tasas de interés de política son instrumentos de gran importancia para la estabilidad y el crecimiento económico. Los bancos centrales deben calibrar cuidadosamente las tasas de interés para alcanzar sus objetivos macroeconómicos sin generar efectos adversos en la economía.
País | Situación |
|---|---|
Estados Unidos - Reserva Federal | En febrero de 2026, la Reserva Federal mantuvo una postura cauta y estable, sin realizar nuevos recortes de tasas tras la pausa de enero, apoyada en una inflación que descendió a 2,4% interanual y en un mercado laboral aún sólido; las minutas revelaron división interna sobre el ritmo futuro de recortes y preocupación por riesgos de oferta, mientras que la institución desplegó una comunicación intensa mediante discursos sobre productividad, inflación y supervisión, y avanzó en varias acciones regulatorias, que incluyeron aprobaciones bancarias y un proyecto para eliminar el riesgo reputacional de la supervisión, configurando un mes marcado por la prudencia monetaria, la gestión de expectativas y la modernización regulatoria. |
Zona Euro – Banco Central Europeo | En febrero de 2026, el Banco Central Europeo mantuvo una postura estable y prudente, dejando sus tasas sin cambios —con la tasa de depósito en 2%— y reiterando un enfoque basado estrictamente en los datos, mientras la inflación seguía una trayectoria descendente hacia el objetivo del 2%. Christine Lagarde destacó que la economía del área euro se mantenía resiliente, que los riesgos estaban “ampliamente equilibrados” y que no debía sobre reaccionarse a una sola lectura suave de inflación, al tiempo que el BCE reforzaba su comunicación cautelosa y anticipaba avances en instrumentos como las líneas de repo para bancos centrales externos, en un mes marcado por la estabilidad, la vigilancia y la preservación de credibilidad en el proceso de desinflación. |
Inglaterra – Banco de Inglaterra | En febrero de 2026, el Banco de Inglaterra (BoE) mantuvo una postura cautelosa pero encaminada hacia una futura relajación monetaria, con el Comité de Política Monetaria votando 5–4 a favor de mantener la Bank Rate en 3,75%, mientras cuatro miembros apoyaron un recorte de 25 puntos básicos; el BoE destacó que, aunque la inflación seguía por encima del objetivo del 2%, se esperaba que cayera hacia ese nivel desde abril gracias a menores precios de la energía, además observó señales de crecimiento débil, holgura creciente en el mercado laboral y moderación en salarios y precios de servicios, factores que reducen el riesgo de persistencia inflacionaria; al mismo tiempo, subrayó que la política ya se volvió menos restrictiva tras 150 puntos básicos de recortes desde agosto de 2024, y que, con la evidencia disponible, es probable que se necesiten más recortes, aunque su timing será un “close call” dependiente de la evolución de la inflación y la demanda. |
Japón – Banco de Japón | En febrero de 2026, el Banco de Japón (BoJ) mantuvo una postura altamente cautelosa y de “esperar y ver”, evitando cambios en su política monetaria en un contexto de incertidumbre global elevada, especialmente por las tensiones en Medio Oriente y el repunte de los precios del petróleo; aunque la economía japonesa mostraba señales de recuperación gradual y la normalización monetaria avanzaba desde 2024, el BoJ optó por no enviar señales claras sobre futuros movimientos, reflejando que el propio banco aún no había decidido su trayectoria inmediata, mientras sus discursos —como el de Takata Hajime el 26 de febrero— destacaban una economía apoyada por consumo firme, salarios robustos y un entorno financiero estable, pero aún vulnerable a shocks externos y a la volatilidad de los rendimientos de los bonos japoneses. |
Suiza – Banco Nacional de Suiza | En febrero de 2026, el Banco Nacional Suizo (SNB) adoptó una postura altamente defensiva y centrada en la estabilidad cambiaria, manteniendo su tasa de política en 0% —ya la más baja entre economías avanzadas— y endureciendo su tono sobre intervenciones en el mercado de divisas ante la fuerte apreciación del franco suizo impulsada por tensiones geopolíticas, especialmente la crisis en Irán; el SNB declaró que estaba “cada vez más preparado para intervenir” para frenar una apreciación “rápida y excesiva” del franco, un giro notable porque la institución no emitía advertencias de este tipo desde hacía años. Los analistas coincidieron en que, con la inflación en torno a 0,1% y bien anclada dentro del rango objetivo, la herramienta principal del banco en 2026 sería precisamente la intervención cambiaria, no los movimientos de tasas, configurando un mes marcado por la defensa del tipo de cambio, la gestión del riesgo deflacionario y la preservación de condiciones financieras estables. |
Los instrumentos de deuda soberana son herramientas financieras que permiten a los gobiernos captar recursos del público mediante la emisión de títulos valores. Estos títulos representan promesas de pago futuro, que incluye el capital original y los intereses correspondientes. Cada instrumento posee características específicas, como su plazo de vencimiento, tasa de interés y nivel de riesgo asociado.
Tipos de Instrumentos de Deuda Soberana
Bonos: Préstamos a largo plazo (más de un año) que generalmente se amortizan en cuotas periódicas, incluyendo el capital y los intereses. Los bonos pueden ser soberanos (emitidos por el gobierno central) o subnacionales (emitidos por gobiernos locales).
Letras del Tesoro: Préstamos a corto plazo (menos de un año) que se venden a descuento, es decir, por un precio inferior a su valor nominal. Al vencimiento, el gobierno los reembolsa por su valor nominal completo.
Utilidad de los Instrumentos de Deuda Soberana
Los gobiernos emplean los instrumentos de deuda soberana para financiar una amplia gama de actividades, como: Infraestructura, Educación, Salud, Seguridad, Protección Social.
Riesgos Asociados a la Deuda Soberana
Si bien la deuda soberana puede ser una herramienta valiosa para el desarrollo, también conlleva riesgos considerables:
Riesgo de Default: El gobierno no puede pagar el dinero prestado, lo que puede tener graves consecuencias económicas para el país.
Riesgo de Aumento de la Tasa de Interés: Si la tasa de interés sube, el costo de la deuda para el gobierno también aumenta, lo que puede dificultar el pago de la deuda.
Riesgo de Inestabilidad Política: La inestabilidad política puede incrementar el riesgo de que el gobierno no cumpla con sus obligaciones.
Gestión de la Deuda Soberana
Los gobiernos deben gestionar la deuda soberana de manera responsable para evitar caer en una situación de default. Esto implica:
Mantener un Nivel de Deuda Sostenible: La deuda no debe ser demasiado alta en relación con el PIB del país.
Diversificar las Fuentes de Financiamiento: No depender de un solo tipo de instrumento de deuda o de un solo grupo de inversores.
Implementar Políticas Económicas Sólidas: Promover el crecimiento económico y la estabilidad fiscal para generar ingresos suficientes para pagar la deuda.
En febrero de 2026, el índice del dólar (DXY) mostró un comportamiento más estable en comparación con la marcada debilidad observada en enero, al moverse dentro de un rango acotado entre niveles cercanos a 97 y 98 puntos. Si bien durante la primera mitad del mes persistieron presiones bajistas asociadas a la incertidumbre sobre la trayectoria de la política monetaria en Estados Unidos, hacia la segunda quincena el índice evidenció una ligera recuperación, alejándose de los mínimos recientes y cerrando el mes con un sesgo marginalmente alcista.
Este comportamiento respondió a un balance entre factores contrapuestos. Por un lado, se mantuvieron las expectativas de una eventual flexibilización por parte de la Reserva Federal, lo que continuó limitando el potencial de apreciación del dólar. Por otro lado, la persistencia de una postura monetaria relativamente restrictiva, junto con episodios de aversión al riesgo en los mercados globales, brindaron soporte al dólar como activo de refugio. En conjunto, estos elementos derivaron en una dinámica de consolidación del índice, con menor presión a la venta que la observada al inicio del año.
Moneda | Descripción |
|---|---|
Libra esterlina | • El valor de la libra esterlina en 2025 estuvo influido por la evolución de la política monetaria del Banco de Inglaterra, que inició un proceso gradual de reducción de tasas de interés tras el ciclo de endurecimiento aplicado en años previos. Si bien la inflación mostró señales de moderación durante el año, se mantuvo por encima del objetivo del 2% durante varios meses, lo que llevó al banco central a aplicar recortes de tasas de manera cautelosa. Esta postura contribuyó a sostener parcialmente a la libra, aunque el efecto positivo fue moderado por el débil desempeño de la economía británica y la persistente incertidumbre sobre la trayectoria futura de la política monetaria. |
Euro | • En 2024 el euro se apreció 13,42% frente al dólar estadounidense. |
Yen japonés | • En 2025, el yen japonés continuó enfrentando presiones frente al dólar estadounidense, aunque con episodios de recuperación a lo largo del año. Si bien el Banco de Japón comenzó a normalizar gradualmente su política monetaria tras años de tasas ultra bajas, el diferencial de tasas frente a Estados Unidos se mantuvo elevado debido a que la Reserva Federal sostuvo una postura relativamente restrictiva durante gran parte del año. Esta divergencia limitó el desempeño del yen, que se mantuvo en niveles históricamente débiles frente al dólar, aunque la expectativa de un ajuste monetario más sostenido en Japón contribuyó a moderar la depreciación observada en años anteriores. |
Franco suizo | • En febrero de 2026 cerró con una cotización de USD 0,77 por 1 franco suizo. |
Moneda | Descripción |
|---|---|
Renminbi chino | • Del 1 de enero al 31 de diciembre de 2025, el promedio de cotización respecto al dólar fue de ¥ 7,19 por dólar. |
Real brasileño | • El real brasileño acumuló una apreciación del 10,66% desde el primer día laborable hasta el 31 de diciembre de 2025. |
Rublo ruso | • En 2025, el rublo se apreció 30,62% al 31 de diciembre, si se lo compara con el 1 de enero de ese mismo año. |
Rand sudafricano | • El rand acumuló una apreciación del 11,92% en 2025. |
Rupia india | • La rupia india acumuló una depreciación del 4,93% en 2025. |
Moneda | Descripción |
|---|---|
Peso argentino | • Al 31 de diciembre de 2025, la cotización del peso argentino cerró en 1.451,62 pesos por dólar. Esta evolución ha sido favorecida por la flexibilización de los controles cambiarios, la emisión de deuda para reforzar reservas y un préstamo del FMI por USD 20.000 millones. Las proyecciones para fines de año estiman un tipo de cambio oficial entre 1.300 y 1.400 pesos por dólar, condicionado por la evolución de la inflación y la solidez de las reservas internacionales. |
Peso colombiano | • Se estima que el peso colombiano mantendrá su volatilidad en el corto plazo, debido a la fuerte correlación entre esta moneda y los precios internacionales del crudo. |
Peso mexicano | • En 2025, el peso se apreció 13,51% frente al valor registrado a inicios de año. |
Peso chileno | • En 2025, la cotización promedio del peso chileno fue de 951,14 pesos por dólar. Desde el primer día laborable del 2025 y hasta el cierre del año el peso chileno se apreció 10,34%. |
En febrero de 2026, los precios de los commodities aún reflejan el impacto de un entorno monetario todavía restrictivo, aunque con señales de transición hacia posturas más cautelosas por parte de varios bancos centrales. En este contexto, los metales y minerales aumentaron 30,2% interanual, mientras que las materias primas crecieron en 3,8%. Las tasas de interés, que permanecen elevadas o con reducciones graduales aún inciertas, han moderado la actividad económica global y reducido la demanda por insumos industriales, lo que explica la presión a la baja sobre algunos precios, especialmente en bienes ligados al ciclo económico.
Esta menor demanda global también se refleja en una caída del índice de alimentos de 0,3% frente a febrero de 2025, al tiempo que los commodities sin energía se mantuvieron prácticamente estables, con una variación interanual de 0,3%. La divergencia entre el alza de los metales y la caída o estancamiento de otros grupos sugiere dinámicas específicas de oferta y expectativas sectoriales —como inventarios, proyecciones de producción o demanda industrial futura— que generan comportamientos diferenciados dentro del conjunto de los mercados de commodities.
En febrero de 2026, el precio del oro presentó un comportamiento volátil, con una corrección inicial significativa seguida de una rápida recuperación que reafirmó la tendencia alcista de fondo. Al inicio del período, las cotizaciones experimentaron un retroceso desde los niveles máximos registrados a finales de enero, que convergieron hacia el rango de USD 4.900 – 5.000 por onza, presionadas por una oleada de toma de ganancias y revisión de las expectativas en torno a la política monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos.
A lo largo de la primera mitad del mes, el mercado mostró una fase de estabilización, en la que el oro osciló dentro de un rango relativamente acotado, al permanecer en niveles altos en términos históricos. Este comportamiento reflejó una absorción progresiva de la presión vendedora inicial, en un entorno donde persistían factores de soporte como la demanda por activos refugio y la incertidumbre en los mercados financieros internacionales. Hacia la segunda mitad de febrero, el precio retomó una trayectoria ascendente más definida, superando nuevamente los USD 5.100 por onza y se acercó nuevamente a los máximos recientes. Este tramo estuvo caracterizado por un renovado impulso comprador y menor volatilidad relativa en comparación con el inicio del mes.
Al cierre de febrero, el oro se ubicó en torno a los USD 5.150–5.200 por onza, al registrar una variación mensual moderada, pero consolidando los niveles elevados alcanzados previamente. En conjunto, el desempeño del mes evidenció una fase de corrección y consolidación dentro de una tendencia estructuralmente alcista.
Durante febrero de 2026, el precio del WTI continuó con la recuperación iniciada en enero, registrando un nivel promedio cercano a USD 64,5 por barril, superior tanto al promedio de enero como al observado al cierre de 2025. A lo largo del mes, las cotizaciones se movieron principalmente en un rango entre USD 62 y USD 67, con una tendencia alcista hacia finales de período. Este comportamiento respondió, en gran medida, a la intensificación de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente —especialmente entre Estados Unidos e Irán—, que generaron episodios de volatilidad y presiones alcistas, como se evidenció tras eventos puntuales (por ejemplo, incidentes militares y amenazas de escalada), que impulsaron el precio en varias jornadas.
El contexto de mercado durante febrero estuvo nuevamente dominado por la interacción entre factores estructurales de oferta y choques geopolíticos. Por un lado, la sobreoferta global se mantiene como un elemento relevante: los inventarios en Estados Unidos mostraron incrementos importantes durante el mes, reflejando que la producción seguía superando el ritmo de absorción de la demanda. Adicionalmente, las expectativas de que la OPEP+ pudiera flexibilizar aún más sus restricciones de producción en los meses siguientes reforzaron la percepción de un mercado con abundante suministro. Por otro lado, los riesgos geopolíticos actuaron como soporte de corto plazo, elevando las primas de riesgo en el precio del crudo, aunque sin generar una ruptura estructural en la tendencia.
En conjunto, febrero de 2026 reflejó un mercado con sesgo ligeramente alcista pero aún condicionado por fundamentales débiles, donde el precio del WTI mostró una evolución relativamente ordenada dentro de rangos acotados. A pesar de los impulsos derivados de la incertidumbre geopolítica, la persistencia de elevados niveles de inventarios y la percepción de un posible superávit global limitaron la magnitud de los incrementos. Este equilibrio entre fuerzas contrapuestas dio lugar a un comportamiento cercano a la lateralización con inclinación alcista, que posteriormente sentó las bases para el fuerte repunte observado a inicios de marzo, cuando los riesgos geopolíticos se intensificaron de manera más significativa.