Es importante analizar el desempeño de la economía mundial, así como de manera particular de las economías avanzadas, emergentes y de las latinoamericanas, considerando el comportamiento del PIB, inflación, tasas de interés e índices bursátiles relevantes, y sus efectos en la economía ecuatoriana, que depende del grado de interrelación económica global.
Crecimiento Mundial
• El desempeño de la economía internacional durante 2025 y las perspectivas para 2026 reflejan una desaceleración del crecimiento global en un contexto de elevada incertidumbre y fragmentación comercial. De acuerdo con el informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO) de abril de 2026 del Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento del PIB mundial se proyecta en torno a 2,8 % para 2026, por debajo de las estimaciones previas y del promedio histórico observado antes de la pandemia. Esta revisión responde principalmente al incremento de tensiones comerciales, la aplicación de nuevas medidas arancelarias entre las principales economías y el deterioro de la confianza empresarial y de consumidores. No obstante, la actividad económica ha mostrado cierta resiliencia, apoyada por mercados laborales aún sólidos y condiciones financieras que, si bien restrictivas, han comenzado a estabilizarse en algunas economías.
• Los riesgos para el crecimiento global continúan inclinados a la baja. El FMI advierte que la intensificación de las disputas comerciales, una mayor fragmentación geoeconómica, la persistencia de conflictos geopolíticos y los elevados niveles de endeudamiento público podrían afectar negativamente el comercio, la inversión y las cadenas globales de suministro. Asimismo, persisten riesgos asociados con episodios de volatilidad financiera y con la posibilidad de que las condiciones monetarias permanezcan restrictivas durante más tiempo del previsto. A pesar de ello, la expansión de sectores vinculados a innovación tecnológica e inteligencia artificial ha contribuido parcialmente a sostener la actividad económica en varias economías avanzadas y emergentes.
• En este contexto, la inflación global continúa moderándose gradualmente, aunque con ritmos diferenciados entre países y regiones. Según el WEO de abril de 2026, la inflación mundial se reduciría hacia niveles cercanos a 4,3 % en 2026, favorecida por la menor presión de los precios energéticos y por la normalización parcial de las cadenas de suministro. Sin embargo, el FMI señala que las presiones inflacionarias subyacentes aún persisten en algunas economías, especialmente en el componente de servicios, lo que ha llevado a varios bancos centrales a mantener una postura cautelosa respecto a la flexibilización monetaria.
Economías avanzadas
• El crecimiento de las economías avanzadas continúa siendo moderado y heterogéneo, condicionado por el endurecimiento acumulado de la política monetaria, el debilitamiento del comercio internacional y el aumento de las tensiones geopolíticas. Para 2026, el FMI prevé una expansión limitada para este grupo de economías, en un entorno donde la inflación ha seguido descendiendo, aunque aún permanece por encima de las metas en ciertos países. En consecuencia, las principales autoridades monetarias han adoptado una estrategia prudente respecto a los recortes de tasas de interés.
• Estados Unidos mantiene un crecimiento positivo, aunque más moderado respecto a años anteriores, reflejando una desaceleración del consumo y de la inversión privada en un entorno de mayores costos financieros y creciente incertidumbre comercial. El FMI destaca que las presiones inflacionarias han mostrado una convergencia más lenta de lo previsto hacia la meta de la Reserva Federal, especialmente en servicios, lo que ha limitado una flexibilización monetaria más acelerada.
• La zona del euro ha registrado una recuperación gradual, apoyada por la moderación de la inflación y cierta mejora del ingreso real de los hogares. Sin embargo, el crecimiento sigue siendo débil debido al bajo dinamismo industrial, la menor demanda externa y la incertidumbre derivada de las tensiones comerciales globales. En este contexto, el Banco Central Europeo ha comenzado un proceso gradual de reducción de tasas de interés, en la medida en que la inflación se ha acercado a su objetivo de mediano plazo.
Economías Emergentes, América Latina y el Caribe
• Las economías emergentes y en desarrollo continúan creciendo por encima de las economías avanzadas, aunque con una marcada heterogeneidad entre regiones. El FMI señala que varias economías asiáticas mantienen un desempeño relativamente sólido, mientras que otras regiones enfrentan mayores desafíos derivados de la desaceleración del comercio mundial, menores flujos de inversión y condiciones financieras aún restrictivas.
• Para América Latina y el Caribe, el FMI proyecta un crecimiento moderado cercano a 2,0 % en 2026, inferior al promedio histórico de la región. El desempeño económico continúa sustentándose principalmente en el consumo interno y en cierta recuperación de la demanda doméstica, aunque limitado por bajos niveles de inversión, restricciones fiscales, elevada vulnerabilidad externa y la persistente dependencia de los precios de materias primas.
• El FMI enfatiza que el incremento de medidas proteccionistas y las tensiones comerciales entre las principales economías representan uno de los principales riesgos para las economías emergentes y para América Latina. Las economías con mayor dependencia de exportaciones de materias primas o con elevada exposición comercial a Estados Unidos y China podrían enfrentar mayores efectos adversos sobre el crecimiento, el comercio exterior y los flujos de capital.
Datos de los países | Observado | Proyección | |||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Tipo de economía | País | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
Economías Avanzadas | Estados Unidos | 2,58 | -2,08 | 6,15 | 2,52 | 2,94 | 2,79 | 2,12 | 2,32 | 2,10 | 2,10 | 1,88 | 1,75 |
Japón | -0,31 | -4,28 | 3,56 | 1,33 | 0,72 | -0,24 | 1,19 | 0,72 | 0,62 | 0,62 | 0,61 | 0,61 | |
Reino Unido | 1,26 | -10,05 | 8,54 | 5,15 | 0,27 | 1,09 | 1,32 | 0,80 | 1,30 | 1,63 | 1,61 | 1,54 | |
Zona Euro | 1,63 | -6,01 | 6,42 | 3,64 | 0,44 | 0,92 | 1,40 | 1,09 | 1,21 | 1,36 | 1,24 | 1,12 | |
Economías Emergentes | Brasil | 1,22 | -3,28 | 4,76 | 3,02 | 3,24 | 3,42 | 2,29 | 1,91 | 1,96 | 2,35 | 2,50 | 2,50 |
China | 6,07 | 2,34 | 8,56 | 3,11 | 5,38 | 5,00 | 4,96 | 4,41 | 4,03 | 4,00 | 3,66 | 3,35 | |
India | 3,87 | -5,78 | 9,69 | 7,61 | 7,21 | 7,10 | 7,62 | 6,48 | 6,53 | 6,50 | 6,52 | 6,50 | |
Rusia | 2,20 | -2,65 | 5,87 | -1,44 | 4,07 | 4,92 | 0,98 | 1,09 | 1,09 | 1,00 | 1,00 | 1,00 | |
Sudáfrica | 0,26 | -6,17 | 4,86 | 2,06 | 0,81 | 0,54 | 1,11 | 1,05 | 1,25 | 1,55 | 1,67 | 1,83 | |
Economías de la Región | Argentina | -2,00 | -9,90 | 10,44 | 6,02 | -1,86 | -1,34 | 4,37 | 3,50 | 4,00 | 3,77 | 3,54 | 3,15 |
Bolivia | 1,51 | -12,72 | 10,03 | 3,75 | 2,52 | -1,12 | -1,20 | -3,29 | 0,00 | 0,00 | 0,00 | 0,00 | |
Chile | 0,63 | -6,14 | 11,31 | 2,15 | 0,52 | 2,64 | 2,29 | 2,40 | 2,57 | 2,33 | 2,31 | 2,27 | |
Colombia | 3,19 | -7,19 | 10,80 | 7,33 | 0,84 | 1,49 | 2,64 | 2,34 | 2,54 | 2,62 | 2,74 | 2,76 | |
Perú | 2,24 | -10,94 | 13,42 | 2,82 | -0,35 | 3,51 | 3,44 | 2,82 | 2,80 | 2,80 | 2,80 | 2,80 | |
País | Coyuntura |
|---|---|
Estados Unidos 2,7 % (Q1. 2026) | • El PIB estadounidense en el primer trimestre de 2026 registró una tasa de crecimiento positiva de 2,7 % anualizado, superior a la observada en el cuarto trimestre de 2025 (2,0 %). Esta aceleración respondió principalmente al repunte de la inversión privada, al mayor dinamismo de las exportaciones y a la recuperación del gasto gubernamental, aunque parcialmente contrarrestados por una moderación del consumo privado y un incremento de las importaciones. En términos generales, la economía estadounidense mantuvo una trayectoria expansiva al inicio de 2026. |
Zona Euro 0,8 % (Q1. 2026) | • La tasa de crecimiento interanual se desaceleró en el primer trimestre de 2026, al situarse en el 0,8 %, frente al 1,2 % registrado en el cuarto trimestre de 2025. El desempeño entre los países miembros fue heterogéneo: España y Francia sostuvieron una trayectoria positiva, mientras que Alemania e Italia mostraron signos de estancamiento. A ello se sumó una caída notable de la producción industrial en diciembre, lo que refuerza la imagen de una recuperación económica débil y aún frágil. |
Reino Unido 1,1 % (Q1. 2026) | • La economía de Reino Unido en el primer trimestre de 2026 muestra una tasa de crecimiento interanual de 1,1 %, por encima de la experimentada en el cuarto trimestre de 2025 (1,0 % interanual). |
Japón 0,4% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, la demanda doméstica creció 0,9 % en términos interanuales, acelerándose respecto al 0,6 % del trimestre previo. |
País | Coyuntura |
|---|---|
China 5,0 % (Q1. 2026) | • La economía de China creció en términos interanuales en 5,0 % en el primer trimestre de 2026. |
India 7,8% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, el gasto en consumo final privado aumentó 8,7 % interanual, frente al 8,0 % del trimestre anterior. |
Brasil 1,8% (Q4. 2025) | • El crecimiento real interanual del PIB de Brasil se situó en el 1,84 % en el cuarto trimestre de 2025, prácticamente estable respecto al 1,82 % del trimestre previo. |
Rusia 1,0 % (Q4. 2025) | • El crecimiento de la economía rusa en el cuarto trimestre de 2025 fue de 1,0 % en términos interanuales, por encima del 0,8 % del tercer trimestre de 2025. |
Sudáfrica 1,6% (Q4. 2025) | • En términos interanuales, el gasto en consumo final de Sudáfrica se aceleró del 0,6 % en el tercer trimestre de 2025 al 3,2 % en el cuarto trimestre. |
País | Coyuntura |
|---|---|
Colombia 2,3% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, el gasto en consumo final creció 3,8 % interanual, desacelerándose respecto al 5,7 % del trimestre anterior. |
Perú 3,2% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, el gasto en consumo final privado se incrementó en 3,1 %, frente al crecimiento de 3,6 % del tercer trimestre. Las exportaciones registraron un crecimiento interanual del 5,3 % en el cuarto trimestre de 2025, mientras que las importaciones aumentaron un 11,6 %. |
Bolivia -2,6% (Q4. 2024) | • En el cuarto trimestre de 2024, el sector que más creció fue el de actividades financieras y seguros con 3,7% de variación interanual, le sigue el sector de la construcción con 3,0%. Sin embargo, el petróleo y gas natural sufrió una caída del -15,0%, con afectación en la producción energética. |
Chile 1,6 % (Q4. 2025) | • El sector de pesca fue el que más creció en el cuarto trimestre de 2025 (6,4 % interanual). |
Argentina 2,2% (Q4. 2025) | • En el cuarto trimestre de 2025, el sector que se mostró más dinámico fue el de intermediación financiera, con un avance del 17,2 % interanual; junto con el sector de agricultura y ganadería (16,1 %). Por su parte, el sector de la construcción creció (0,9 %). |
País | Coyuntura |
|---|---|
Estados Unidos 3,3 % (Marzo 2026) | • La inflación anual en Estados Unidos se ubicó en 3,3 % en marzo de 2026, según el Índice de Precios al Consumidor (CPI) publicado por la Bureau of Labor Statistics. Este resultado representó un incremento frente al 2,4 % registrado en febrero, reflejando cierta persistencia en las presiones inflacionarias asociadas principalmente a los servicios. Por su parte, la inflación subyacente (que excluye alimentos y energía) se situó en 2,5 % interanual, levemente superior al 2,4 % del mes previo, lo que evidencia una moderación más gradual en los componentes más persistentes del índice, en un contexto de resiliencia del mercado laboral y dinamismo moderado de la demanda interna. |
Zona Euro 2,6 % (Marzo 2026) | • La inflación de precios al consumo en marzo de 2026 fue de 2,6% en términos interanuales, por encima de la del mes pasado (1,9 %), según estadísticas de Eurostat. El Banco Central Europeo (BCE) tiene como objetivo mantener la inflación cerca del 2,0 %. |
Reino Unido 3,3 % (Marzo 2026) | • La inflación en Reino Unido de marzo de 2026 se situó en 3,3 %, por encima de la del mes anterior (3,0 %), según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS). |
Japón 1,5 % (Marzo 2026) | • En marzo de 2026, la inflación en Japón se ubicó en 1,5 % interanual. El grupo de precios de combustibles y servicios públicos presentó una reducción del 4,8 % interanual. Los precios de alimentos aumentaron 3,6 % en términos interanuales. |
País | Coyuntura |
|---|---|
China 1,0% (Marzo 2026) | • El comportamiento de la inflación en marzo de 2026 se explica por el aumento de los precios de los productos alimentarios (carne y frutas frescas), que alcanzó un 0,3 % interanual. |
India 3,4% (Marzo 2026) | • La variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en India durante marzo de 2026 fue del 3,4%. |
Brasil 4,1% (Marzo 2026) | • Los precios de alimentos y bebidas aumentaron un 2,16 % en marzo de 2026. |
Rusia 5,9% (Marzo 2026) | • En marzo de 2026, se registró un aumento de 4,97 % en los precios del grupo de alimentos. Asimismo, los combustibles experimentaron un incremento del 12,28 %. |
Sudáfrica 3,1% (Marzo 2026) | • En marzo de 2026, los precios de alimentos y bebidas fueron los que crecieron en mayor medida, 3,6 % interanual; seguido por el incremento en los precios de bebidas alcohólicas y tabaco en 4,2 %. |
País | Coyuntura |
|---|---|
Colombia 5,6 % (Marzo 2026) | • En marzo de 2026, los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas crecieron 6,27 %, mientras que los de bebidas alcohólicas y tabaco aumentaron 6,75 %, lo cual llevó a que el índice de precios al consumidor (IPC) presentara una variación de 5,56 %, según el Departamento Administrativo Nacional de estadísticas (Dane). |
Perú 3,8 % (Marzo 2026) | • En marzo de 2026, se registró una variación mensual positiva de 2,38 % respecto al mes anterior. La tasa de variación anual estuvo influenciada por el alza en los precios de alimentos y bebidas con 3,51 %; ropa y calzado, con 0,21 %, y servicios médicos con 0,11 %. |
Bolivia 15,1 % (Marzo 2026) | • En marzo de 2026, se registró una variación mensual negativa de 0,34 % respecto al mes anterior. La tasa interanual fue de 15,05%. |
Chile 2,8 % (Marzo 2026) | • En marzo de 2026 destacaron los aumentos en los precios de transporte (1,33%) y en los de servicios de vivienda y básicos (2,86%), de recreación y cultura (1,81%). |
Argentina 32,6% (Marzo 2026) | • En marzo de 2026, los precios de alimentos y bebidas crecieron 32,70 % en términos interanuales. |
Las tasas de interés de política, también conocidas como tasas de interés referenciales o de descuento, son herramientas fundamentales de la política monetaria implementadas por los bancos centrales para influir en la economía. Mediante el ajuste de estas tasas, los bancos centrales buscan alcanzar objetivos macroeconómicos como la estabilidad de precios, el pleno empleo y el crecimiento económico sostenible.
Las tasas de interés de política representan el costo del financiamiento para las instituciones financieras cuando solicitan préstamos al banco central. Estas tasas sirven como referencia para las tasas de interés en la economía en general, que a su vez afecta el costo del crédito para empresas, consumidores e incluso gobiernos.
Objetivos de las Tasas de Interés de Política
Los bancos centrales ajustan las tasas de interés de política con el objetivo de alcanzar metas macroeconómicas específicas, como:
Impacto de las Tasas de Interés de Política en la Economía
Las tasas de interés de política influyen en la economía de diversas maneras:
Las tasas de interés de política son instrumentos de gran importancia para la estabilidad y el crecimiento económico. Los bancos centrales deben calibrar cuidadosamente las tasas de interés para alcanzar sus objetivos macroeconómicos sin generar efectos adversos en la economía.
País | Situación |
|---|---|
Estados Unidos - Reserva Federal | En marzo de 2026, la Reserva Federal mantuvo la tasa de fondos federales en 3,50 %–3,75 %, reafirmando una postura prudente ante una economía que seguía creciendo a buen ritmo pero con ganancias de empleo moderadas y una inflación aún por encima del objetivo, mientras la incertidumbre global —especialmente por la guerra en Medio Oriente y el impacto del petróleo— llevó al FOMC a enfatizar que cualquier ajuste futuro dependería estrictamente de la evolución de los datos y no de una trayectoria predefinida. |
Zona Euro – Banco Central Europeo | En marzo de 2026, el Banco Central Europeo mantuvo sin cambios sus tres tasas de referencia —con la tasa de depósito en 2,15 %— en una decisión marcada por un entorno de incertidumbre significativamente mayor debido a la guerra en Medio Oriente, que elevó los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el crecimiento, mientras las nuevas proyecciones del BCE revisaron al alza la inflación de 2026 a 2,6 % por el impacto de los precios de la energía y ajustaron a la baja el crecimiento esperado, llevando al Consejo de Gobierno a reafirmar un enfoque estrictamente dependiente de los datos y a destacar que la economía seguía mostrando resiliencia pese al shock energético. |
Inglaterra – Banco de Inglaterra | En marzo de 2026, el Banco de Inglaterra mantuvo su tasa de referencia en 3,75 %, con un voto unánime del MPC, en un contexto dominado por el fuerte aumento de los precios de la energía y otras materias primas debido al conflicto en Medio Oriente, lo que elevó las presiones inflacionarias de corto plazo y llevó al Comité a advertir sobre riesgos de efectos de segunda vuelta en salarios y precios; aunque la inflación venía desacelerándose previamente, el banco anticipó que volvería a subir en los meses siguientes —posiblemente entre 3,5 % y 4 %— y reafirmó que, aunque la política monetaria no puede influir en los precios globales de la energía, sí actuará para asegurar que la inflación regrese de manera sostenible al objetivo del 2 %, manteniendo una postura vigilante y lista para ajustar si las presiones inflacionarias se intensifican. |
Japón – Banco de Japón | En marzo de 2026, el Banco de Japón mantuvo su tasa de política en 0,75 % con una votación 8–1, reafirmando una postura de pausa cautelosa en medio de la guerra entre Irán y Estados Unidos, que elevó los precios del crudo y los riesgos inflacionarios; el BoJ señaló que la economía japonesa seguía recuperándose moderadamente, con aumentos salariales amplios en las negociaciones de primavera, pero advirtió que el conflicto en Medio Oriente podría deteriorar los términos de intercambio y presionar la inflación al alza, por lo que consideró necesario evaluar más datos antes de retomar la normalización monetaria, especialmente a la espera de nuevas proyecciones en abril y del impacto final de las negociaciones salariales. |
Suiza – Banco Nacional de Suiza | En marzo de 2026, el Banco Nacional Suizo (SNB) mantuvo su tasa de política en 0 %, en un contexto de alta volatilidad financiera y presiones inflacionarias derivadas del aumento de los precios de la energía por el conflicto en Medio Oriente; el SNB señaló además una mayor disposición a intervenir en el mercado cambiario para evitar una apreciación excesiva del franco suizo que pudiera poner en riesgo la estabilidad de precios, mientras sus proyecciones mostraron una inflación ligeramente más alta en el corto plazo por el encarecimiento energético, pero estable en el mediano plazo, lo que justificó una postura de espera y evaluación de datos. |
Los instrumentos de deuda soberana son herramientas financieras que permiten a los gobiernos captar recursos del público mediante la emisión de títulos valores. Estos títulos representan promesas de pago futuro, incluyendo el capital original y los intereses correspondientes. Cada instrumento posee características específicas, como su plazo de vencimiento, tasa de interés y nivel de riesgo asociado.
Tipos de Instrumentos de Deuda Soberana
Bonos: Préstamos a largo plazo (más de un año) que generalmente se amortizan en cuotas periódicas, incluyendo el capital y los intereses. Los bonos pueden ser soberanos (emitidos por el gobierno central) o subnacionales (emitidos por gobiernos locales).
Letras del Tesoro: Préstamos a corto plazo (menos de un año) que se venden a descuento, es decir, por un precio inferior a su valor nominal. Al vencimiento, el gobierno los reembolsa por su valor nominal completo.
Utilidad de los Instrumentos de Deuda Soberana
Los gobiernos emplean los instrumentos de deuda soberana para financiar una amplia gama de actividades, como: Infraestructura, Educación, Salud, Seguridad, Protección Social.
Riesgos Asociados a la Deuda Soberana
Si bien la deuda soberana puede ser una herramienta valiosa para el desarrollo, también conlleva riesgos considerables:
Riesgo de Default: El gobierno no puede pagar el dinero prestado, lo que puede tener graves consecuencias económicas para el país.
Riesgo de Aumento de la Tasa de Interés: Si la tasa de interés sube, el costo de la deuda para el gobierno también aumenta, lo que puede dificultar el pago de la deuda.
Riesgo de Inestabilidad Política: La inestabilidad política puede incrementar el riesgo de que el gobierno no cumpla con sus obligaciones.
Gestión de la Deuda Soberana
Los gobiernos deben gestionar la deuda soberana de manera responsable para evitar caer en una situación de default. Esto implica:
Mantener un Nivel de Deuda Sostenible: La deuda no debe ser demasiado alta en relación con el PIB del país.
Diversificar las Fuentes de Financiamiento: No depender de un solo tipo de instrumento de deuda o de un solo grupo de inversores.
Implementar Políticas Económicas Sólidas: Promover el crecimiento económico y la estabilidad fiscal para generar ingresos suficientes para pagar la deuda.
El índice del dólar (DXY) mostró un repunte en marzo de 2026, recuperando el nivel psicológico de 100 puntos a mediados de mes. Según datos del 13 de marzo, el DXY cerró en 100,36, con un máximo intradía de 100,54, impulsado por el aumento de los rendimientos del Tesoro estadounidense —el bono a 10 años rondó 4,27 %— y por un proceso de short‑squeeze tras posiciones especulativas fuertemente vendidas en dólares. Este rebote también reflejó el ensanchamiento del diferencial de tasas entre Estados Unidos y Alemania, que alcanzó 151 puntos básicos, otorgando soporte adicional al dólar.
Sin embargo, este repunte no implicó un cambio estructural en la tendencia de fondo. Diversos análisis señalaban que el movimiento tenía un carácter técnico y temporal, ya que persistían factores bajistas como la expectativa de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, riesgos fiscales y la incertidumbre comercial. En conjunto, marzo de 2026 fue un mes donde el dólar logró una recuperación táctica, pero aún enfrentaba un entorno macro que seguía cuestionando la sostenibilidad de una apreciación prolongada.
Moneda | Descripción |
|---|---|
Libra esterlina | • El valor de la libra esterlina en 2025 estuvo influenciado por la evolución de la política monetaria del Banco de Inglaterra, que inició un proceso gradual de reducción de tasas de interés tras el ciclo de endurecimiento de años previos. Si bien la inflación mostró señales de moderación durante el año, se mantuvo por encima del objetivo del 2 % durante varios meses, lo que llevó al banco central a proceder con cautela en dichos recortes. Esta postura contribuyó a sostener en parte el valor de la libra, aunque el efecto positivo quedó atenuado por el débil desempeño de la economía británica y la persistente incertidumbre sobre la trayectoria futura de la política monetaria. |
Euro | • En 2024 el euro se apreció 13,42 % frente al dólar estadounidense. |
Yen japonés | • En 2025, el yen japonés continuó enfrentando presiones frente al dólar estadounidense, aunque con episodios de recuperación a lo largo del año. Si bien el Banco de Japón comenzó a normalizar gradualmente su política monetaria tras años de tasas ultra bajas, el diferencial de tasas frente a Estados Unidos se mantuvo elevado debido a que la Reserva Federal sostuvo una postura relativamente restrictiva durante gran parte del año. Esta divergencia continuó limitando el desempeño del yen, que se mantuvo en niveles históricamente débiles frente al dólar, aunque la expectativa de un ajuste monetario más sostenido en Japón contribuyó a moderar la depreciación observada en años anteriores. |
Franco suizo | • En marzo de 2026 cerró con una cotización de USD 0,80 por 1 franco suizo. |
Moneda | Descripción |
|---|---|
Renminbi chino | • Del 1 de enero al 31 de diciembre de 2025, el promedio de cotización respecto al dólar fue de ¥ 7,19 por dólar. |
Real brasileño | • El real brasileño acumuló una apreciación del 10,66 % desde el primer día laborable de enero al 31 de diciembre de 2025. |
Rublo ruso | • En 2025, el rublo se apreció 30,62 % al 31 de diciembre, si se lo compara con el 1 de enero de ese mismo año. |
Rand sudafricano | • El rand acumuló una apreciación del 11,92 % en 2025. |
Rupia india | • La rupia india acumuló una depreciación del 4,93 % en 2025. |
Moneda | Descripción |
|---|---|
Peso argentino | • Al 31 de diciembre de 2025, la cotización del peso argentino cerró en 1.451,62 pesos por dólar. Esta evolución ha sido favorecida por la flexibilización de los controles cambiarios, la emisión de deuda para reforzar reservas y un préstamo del FMI por USD 20.000 millones. Las proyecciones para fines de año estiman un tipo de cambio oficial entre 1.300 y 1.400 pesos por dólar, condicionado por la evolución de la inflación y la solidez de las reservas internacionales. |
Peso colombiano | • Se estima que el peso colombiano mantendrá su volatilidad en el corto plazo, debido a la fuerte correlación entre esta moneda y los precios internacionales del crudo. |
Peso mexicano | • En 2025, el peso se apreció 13,51 % frente al valor registrado a inicios de año. |
Peso chileno | • En 2025, la cotización promedio del peso chileno fue de 951,14 pesos por dólar. Desde el primer día laborable del 2025 y hasta el 31 de diciembre de 2025 el peso chileno se apreció 10,34 %. |
En marzo de 2026, los precios de los commodities siguen reflejando el impacto de un entorno monetario todavía restrictivo, aunque con señales de transición hacia posturas más cautelosas por parte de varios bancos centrales. En este contexto, los metales y minerales aumentaron 23 ,0 % interanual, mientras que las materias primas aumentaron 0,9 %. Las tasas de interés, que permanecen elevadas o con reducciones graduales aún inciertas, han moderado la actividad económica global y reducido la demanda por insumos industriales, lo que explica la presión a la baja sobre algunos precios, especialmente en bienes ligados al ciclo económico.
El índice de alimentos presenta un aumento de 5,3 % frente a marzo de 2025, al tiempo que los commodities sin energía aumentaron, con una variación interanual de 5,0 %. La divergencia entre el alza de los metales y la caída o estancamiento de otros grupos sugiere dinámicas específicas de oferta y expectativas sectoriales —como inventarios, proyecciones de producción o demanda industrial futura— que continúan generando comportamientos diferenciados dentro del conjunto de los mercados de commodities.
El precio del oro en marzo de 2026 estuvo marcado por una dinámica excepcionalmente volátil, impulsada por el el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán – iniciado a fines de febrero -, que incluyó el cierre del Estrecho de Ormuz y un fuerte shock energético. En los primeros días de marzo, el metal llegó a tocar un máximo intradía de USD 5.418 por onza, sostenido por la demanda de refugio y el temor a una perturbación masiva en los mercados de petróleo y gas. Sin embargo, pese a un entorno que normalmente habría generado un rally continuo, el oro retrocedió con fuerza a lo largo del mes, ya que el mercado reencuadró el conflicto como un shock inflacionario – desfavorable para el metal – antes que, como un evento clásico de aversión al riesgo, con menor volumen de negociación y señales de contracción en los flujos financieros internacionales.
A medida que avanzó el mes, el oro comenzó a retroceder desde esos máximos presionado por ventas de fondos norteamericanos que redujeron posiciones en ETFs respaldados por oro, y por el fortalecimiento del dólar ante la percepción de resiliencia económica de Estados Unidos frente al shock energético. A esto se sumaron las expectativas de políticas monetarias más restrictivas en varios bancos centrales, ante la escalada del precio del petróleo. Ambos factores desencadenaron un ajuste brusco: en una sola semana de mediados de marzo, el oro llegó a caer cerca del 11%, su mayor pérdida semanal en más de cuatro décadas –la peor desde 1983.
Pese a esta fuerte corrección, los fundamentos estructurales del oro permanecieron sólidos. La demanda física —especialmente en Asia— se mantuvo firme, las compras de bancos centrales continuaron por encima del promedio histórico de cinco años y la oferta minera creció apenas alrededor del 1,4% interanual, sin aliviar la presión sobre un mercado con oferta restringida. Técnicamente, el nivel de USD 5.000 —que había operado como soporte clave– fue perforado a la baja durante la corrección y pasó a actuar como resistencia, mientras que el máximo histórico de enero (USD 5.594) siguió representando la referencia de largo plazo. En síntesis, marzo de 2026 combinó un shock geopolítico extremo, una reacción financiera atípica y una corrección técnica profunda, pero sin alterar la tendencia estructural alcista del metal.
Durante marzo de 2026, el precio del WTI registró un repunte significativo respecto a febrero, con un nivel promedio cercano a USD 91 por barril y episodios en los que superó momentáneamente este umbral hacia finales del mes. La dinámica estuvo fuertemente influenciada por una intensificación de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, particularmente ante nuevos episodios de confrontación entre Estados Unidos e Irán, que elevaron las primas de riesgo e impulsaron al alza los precios en varios momentos del mes.
El contexto de mercado en marzo evidenció un cambio en el balance de factores respecto a febrero, con un mayor peso de los choques geopolíticos sobre los fundamentos estructurales. Si bien la sobreoferta global continuó presente —con niveles de inventarios en Estados Unidos que se mantuvieron elevados—, se comenzaron a observar señales de ajuste en la percepción del mercado. En particular, la OPEP+ mostró una mayor disposición a sostener los recortes de producción vigentes, lo que contribuyó a reforzar las expectativas de una oferta más contenida en el corto plazo. No obstante, la producción en países no pertenecientes al acuerdo ha sido un factor de compensación que limitó presiones alcistas más pronunciadas.
En conjunto, marzo de 2026 reflejó un mercado con un sesgo claramente alcista, en el que los factores geopolíticos dominaron la formación de precios en el corto plazo. A diferencia de meses previos, el incremento en las tensiones internacionales permitió que el WTI rompiera parcialmente el rango de lateralización observado, aunque aún sin consolidar una tendencia estructural plenamente definida. Pese al repunte, la persistencia de fundamentos mixtos —caracterizados por inventarios elevados y una oferta global aún holgada— sugiere que el mercado continúa en una fase de transición, con una mayor sensibilidad a eventos de riesgo que a cambios sostenidos en los balances de oferta y demanda.